miércoles, 22 de marzo de 2017

El fiscal lava la cara a la iglesia en el mayor caso de pedofilia de España

Al padre Román le gustan los niños
El juicio por el Caso Romanones que había empezado en Granada estaba considerado como el mayor contra la pederastia eclesial en España, un crimen que hasta ahora habia sido considerado como tabú... y seguimos igual porque la fiscalía de Granada ha retirado la acusación.

Es lo msimo que dijo Felipe González cuando su gobierno y el PSOE aparecieron involucrados en las matanzas de los GAL: “No hay pruebas ni las habrá”. Tampoco contra la iglesia católica habrá nunca pruebas, sobre todo si la fiscalía sigue mirando para otro lado.

Es lo que hace la fiscalía cuando quiere encubrir un delito, como en el Caso Noos, o ahora. La monarquía y la iglesia son los pilares intocables de este Estado, que algunos califican “de desecho”. El quiera un poco de justicia, de la de verdad, deberá pensar en otra cosa que lo que hay: no en cambiar de gobierno sino en cambiar de Estado.

El Caso Romanones empezó en octubre de 2014, cuando un joven llamado Daniel, que ahora tiene 25 años, puso en conocimiento de la fiscalía las violaciones de que fue objeto cuando contaba con 14 años de edad.

Al principio del caso lo que apareció fue una banda de delincuentes integrada por 12 imputados, diez curas y dos laicos pero, además del “no hay pruebas”, hay otro truco muy socorrido para estos casos: los delitos atribuidos a once de ellos habían prescrito. Sólo quedó como único imputado el jefe de la banda, el cura Román, a quien la acusación particular le atribuye tres delitos de violación.

La Asociación Pro Derechos del Niño y la Niña (Prodeni) también se había personado en el juicio como acción popular, acusando al jefe de la banda, el cura Román, de un delito de agresión sexual continuada, con intimidación y violencia.

La monarquía, el ejército, la iglesia, la banca... Los verdaderos poderes del Estado son intocables.

Rusia lanza sendas advertencias a Israel y Turquía sobre su intervención en Siria

El lunes Moscú envió una llamada de advertencia al ejército de Turquía. No sólo le marca los límites que no puede transpasar en su Operación Escudo del Éufrates, iniciada el verano pasado, sino que le ha puesto tropas rusas en Afrin, uno de los cantones kurdos en el norte de Siria, que han frenado su avance.

Ha sido algo parecido a lo que les ocurrió a los turcos también frente al ejército estadounidense en Manbi a comienzos de este mes. Parapetados en sus blindados y alzando la bandera de Rusia, los soldados rusos ocuparon los cuarteles de Afrin, en una zona controlada por las milicias kurdas de YPG.

En un comunicado el Ministerio ruso de Defensa aclaró que sus tropas no se establecían en una “base militar”, como había anunciado YPG, y que tampoco tenían intención de “adiestrar” a las milicias kurdas. Habían llegado a Afrin para supervisar el acuerdo de alto del fuego que entró en vigor tras los acuerdos de Astana de diciembre del año pasado, de los que tanto Rusia como Turquía son garantes.

Es posible que esa sea la intención rusa, pero no cabe duda de que también ha marcado muy claramente los límites de las fuerzas turcos en su avance hacia el oeste.

En febrero del año pasado la aviación rusa apoyó el asalto de YPG a la ciudad de Tal Rifaat, cerca del puesto fronterizo de Azaaz, que estaba en poder del ejército turco.

La Operación Escudo del Éufrates ha quedado, pues, bloqueada. Al sur por el ejército regular sirio y al oeste, en la zona de Manbi, por los sirios y los rusos.

El viernes los rusos también le pusieron el bozal a Israel. En el Kremlin le llamaron al embajador israelí para pedirle explicaciones sobre los motivos del ataque que se había producido pocas horas antes en Palmira contra un convoy de “armas sofisticadas” destinadas a Hezbollah.

Las defensas antiaéreas del ejército sirio replicaron al ataque con el lanzamiento de misiles antiaéreos, uno de los cuales fue interceptado por el sistema israelí de defensa Arrow.

El ataque israelí no se explica sólo por su intento de debilitar a Hezbollah, que tras el desenlace de la Guerra de Siria quedará como “enemigo inmediato” sino que hay otros dos motivos. En el primero de ellos Israel coincide con los yihadistas en su intento de llegar a las negociaciones “de paz” de Ginebra con una guerra ecandente, desde posiciones de fuerza o, al menos, de amenaza.

El segundo de ellos es el objetivo estratégico de Israel en este momento, en el que sus dos enemigos, Bashar Al-Assad y Hezbollah, aparecen fundidos como si fueran uno sólo: los altos del Golán.

martes, 21 de marzo de 2017

Entre el ‘milagro’ económico y la crisis capitalista

Los mecanismos del capital no son tan intuitivos como supone la inmensa mayoría que, en plena bancarrota, cree que la crisis azota a todos por igual. Pues no. Con la crisis algunos están haciendo su “agosto”. Ellos experimentan un verdadero “milagro” económico, una era de máximo esplendor.

Por ejemplo, la prensa económica asegura que Irlanda ha superado la aguda crisis que padeció en 2008. Ante la bancarrota de sus finanzas, en lugar de meter en la cárcel a los especuladores lo que hizo fue abrirles las puertas, concederles beneficios fiscales para que introdujeran dinero “fresco”.

En menos de 10 años aquellos “frescos” se apoderaron de 90.000 préstamos inmobiliarios valorados en miles de millones de euros. Ahora la mitad de los deudores irlandeses están al borde del abismo y los inquilinos no pueden pagar los precios de los alquileres. La prensa, que entonces cerró los ojos, hace como que se escandaliza porque los beneficios han sido gigantescos y los impuestos de risa.

En diciembre un periódico dedicaba su portada a una noticia típica: el banco Goldman Sachs había ordenado el desahucio de 200 familias que no pueden pagar sus hipotecas y se manifiestan con sus pancartas delante del Parlamento.

Irlanda es un paraíso fiscal para los especuladores mucho mayor que Panamá. El diario Irish Times se lamenta porque que fondo buitre Cerberus haya pagado 1.900 euros en impuestos por unos beneficios declarados de 77 millones.

¿Saben cuánto ha pagado de impuestos la mafia Goldman Sachs el año pasado? 240 euros. “Es descorazonador”, dice el diario Southern Star. ¿Descorazonador? Más bien parece un atraco a mano armada...

En Europa los carroñeros invirtieron 223.000 millones de euros en los últimos cuatro años de crisis que, para ellos, es una bendición porque les va a llenar los bolsillos con cifras libres de impuestos.

En Dublín el número de personas sin techo que merodean por las calles creció el año pasado un 35 por ciento. En efecto, Irlanda ya ha superado lo peor de la crisis. Pero, ¿quién la ha superado?

La guerra sicologica de la invasion de Panamá

J.L. Rodríguez Pittí

En 1989 Panamá fue objeto de un experimento infame, una estrategia de manipulación cuidadosamente diseñada y ejecutada con éxito por una unidad especial de operaciones sicológicas del ejército de los Estados Unidos. Las estrategias e instrumentos usados les dieron resultados exitosos cuyos impactos aún afectan la psique del panameño.

Cuando Estados Unidos bombardeó e invadió Panamá, el 20 de diciembre de 1989, llevaba casi dos años trabajando en una operación de manipulación sicológica que siguió hasta bien entrado el año 1990. Los encargados eran los miembros del 4º Grupo de Operaciones Sicológicas (4th Psychological Operations, PSYOP), hoy conocido como el 4th Military Information Support Group, con sede en el Fuerte Bragg en Carolina del Norte, cuyo lema es “Verbum vincet” (La palabra vencerá).

Como en toda operación de esta naturaleza, se buscaba influir en las “emociones, motivaciones, razonamiento objetivo y a la larga en el comportamiento” de los individuos, grupos y autoridades de ambos países. A los de Panamá, para que aceptaran la invasión como una “liberación”; a los de Estados Unidos, para que vieran la guerra injusta a la que sometían a un país muy pequeño, de menos de 1 por ciento de su población, como un “regalo” de democracia y justicia. Como objetivo no declarado, no sólo de la operación sicológica, sino de todo el proyecto de invasión, se quería contrarrestar al Subcomité del Senado sobre Terrorismo, Drogas y Operaciones Internacionales, dirigido por John Kerry, que desde 1986 sostenía que el gobierno de ese país no había hecho nada en cuanto al narcotráfico en la región y, desligar a Reagan y a Bush (en pleno periodo electoral) de las razones que en ese entonces eran desconocidas por el público y que serían admitidas por la CIA en 1998: que el gobierno estadounidense apoyó a los Contra en Nicaragua, inundando de la droga crack la ciudad de Los Angeles, California para financiarlos. Operación en la que Noriega los había apoyado.

Podría decirse que para el equipo de especialistas en guerra sicológica iba a ser un trabajo fácil. Para que lo fuera más, a los pocos meses de empezar, en febrero de 1989, a Noriega le levantaron cargos por narcotráfico y lavado de dinero. Con ello era más sencillo convencer a la opinión pública de Estados Unidos de que se trataba de un monstruo capaz, él solo, de poner en peligro a los casi 250 millones de habitantes de ese país. En Panamá, donde Noriega tenía problemas crecientes, ni siquiera los que hacían negocios con él lo iban a defender de las acusaciones de Estados Unidos.

Así, antes del conflicto armado, el trabajo involucró la manipulación de medios de comunicación locales e internacionales, trasmisiones de radio, por teléfonos y máquinas de fax (no existía el internet, así que caricaturas, noticias y artículos circulaban como facsímiles); movimientos de tropas y ejercicios en territorio panameño; y el aprovechamiento de cada bravuconada de Noriega, como la golpiza a Ford y el asesinato de su guardaespaldas, la famosa escena con el machete, o la balacera frente al Cuartel Central de las Fuerzas de Defensa en la que murió el infante de marina Robert Paz.

Y durante la guerra consistió en el uso de volantes, camisetas y pancartas previamente diseñadas; la deshabilitación de las transmisiones que se opusieran a la invasión; la publicación en los periódicos de caricaturas creadas para este conflicto por un tal Tim Wallace, alias Lobo, que ni siquiera hablaba español pero que usaba muy bien los elementos de la cultura y la política panameña; noticias controladas en medios impresos, radiales y televisivos (memorable la visita a la casa de Noriega donde se mostraban enormes bolsas blancas con el logo del Banco Nacional de Panamá, llenas de dinero y parafernalia de la utilizada para la santería, religión que en Panamá los más conservadores relacionan con la brujería y en Estados Unidos con el vudú); el uso de altoparlantes con música estridente o mensajes leídos por hispanohablantes; las llamadas telefónicas directas con informaciones o amenazas; la distribución de pancartas alusivas a la extradición de Noriega o a la bienvenida a las tropas invasoras, tanto en cartón como en tela; todo el material necesario para lograr que los miembros del ejército panameño entregaran sus armas y pasaran a formar parte de la nueva policía, para la que ya se habían diseñado hasta las placas (con un mensaje alusivo, de orgullo renovado, a los que aceptaran ser miembros) y los emblemas que siguieron usándose; permisos para portar armas para ser firmadas por las nuevas autoridades y, para los más bravos, carnés de afiliación a los boinas negras arnulfistas con los colores de esa agrupación.

La campaña de manipulación

Tal vez no sabremos nunca si otros actos fueron planificados y su ejecución dirigida por esta organización para convencer a la opinión pública de la supuesta justicia de esta guerra no declarada. Lo que sí sabemos es que Noriega, que en 1970 fue alumno de la Escuela de Operaciones Sicológicas de la Armada de Estados Unidos en Fuerte Gulick, en Panamá, no pudo con la avalancha de información y terminó buscando santuario en la iglesia antes de entregarse a los Estados Unidos, mientras que los miembros de las Fuerzas de Defensa se rindieron rápidamente.

El panameño común, constantemente manipulado por la televisión comercial, fue aun menos capaz de enfrentar esta parte sicológica de la guerra y, a pesar de las imágenes de El Chorrillo incinerado y sus miles de habitantes desplazados, de los carros aplastados en las calles y las historias de vecinos de todos los sectores de la ciudad de Panamá, Colón o Río Hato heridos de bala o muertos por unos muy eficientes soldados, hoy recordamos las imágenes, que le dieron la vuelta al planeta, de la gente celebrando la llegada de las tropas estadounidenses.

Manipulados por una propaganda muy bien tramada, el día después de Navidad, los canales de televisión controlados por los militares ocupantes revelaron que Noriega tenía dos días de estar refugiado en la embajada del Vaticano. No sabemos con certeza por qué demoraron ese tiempo en revelarlo, pero fue una información mantenida en secreto hasta ese momento. Las escenas transmitidas, que podemos ver en internet hoy, muestran el área controlada por tropas estadounidenses en varios vehículos artillados, sobrevolada por enormes helicópteros de guerra, y un grupo de personas que se había reunido en el área durante la tarde, portando pancartas en español y en inglés: “Noriega must be judged not exiled”; “Asilo no! Justicia”; “Otro Noriega nunca más”; “Justicia justicia justicia”. Luego, las personas declarando ante las cámaras de manera contundente sobre la necesidad, no de juzgar a Noriega, sino de entregarlo: “Pero nosotros no estamos de acuerdo en que Noriega se quede aquí en Panamá. Si los gringos vinieron por él, se lo tienen que llevar a él y a los secuaces”. A partir de esa transmisión, la gente comenzó a llegar al área voluntariamente. Recibieron con gusto (aunque no sólo esa noche y en ese lugar) camisetas con las banderas de los dos países, mensajes de bienvenida, paz y agradecimiento por la libertad y la democracia.

Los resultados del experimento

Nadie se preguntó cómo pudo imprimirse ese material a favor de la invasión, si la circulación de las personas estaba restringida y la ciudad de Panamá había sido desmantelada por un saqueo general, sin contar que el país llevaba meses casi detenido, con los bancos cerrados por un largo embargo internacional, y las imprentas y locales publicitarios, entre otros comercios no indispensables, cerrados por falta de dinero.

Preguntas que no se hacían en ese entonces y todavía no se hacen. En la mente de la mayoría de los panameños siguen grabadas varias ideas, que persisten a pesar del paso de los años y de otras evidencias.

Por ejemplo, a pesar de tantos libros de tácticas militares publicados en Estados Unidos en los que se describen las batallas que se dieron en Panamá y Colón, incluyendo la del antiguo aeropuerto de Paitilla, que resultó en la mayor cantidad de muertos para los afamados Navy Seals, la mayoría todavía cree que los estadounidenses no encontraron ninguna resistencia. Aún con la información conocida de médicos, enfermeras y otro personal, además de conductores de ambulancias, carros de bomberos y taxis que pusieron en riesgo su vida, muchos de ellos heridos o muertos tratando de llegar a los hospitales o atendiendo las múltiples emergencias que se dieron esa noche de destrucción, es común que se siga diciendo que durante la invasión el panameño actuó de manera cobarde.

A pesar de la disponibilidad de tantos videos (hoy en internet) tomados por el mismo ejército de los Estados Unidos, mostrando la intensidad del bombardeo al que fue sometido El Chorrillo durante toda la noche, todavía se repite que las viejas casas de madera de ese barrio fueron incendiadas por allegados a Noriega al día siguiente. Casas que, en tiempos de paz, se incendiaban constantemente de forma accidental.

Aunque hoy sabemos que la ubicación de Manuel Antonio Noriega al momento de iniciarse las hostilidades era conocida por Estados Unidos, que manejaba sus operaciones de inteligencia para toda la región desde Panamá, se insiste que los muertos, los miles de desplazados, sobre todo los de El Chorrillo, pero también los llevados desde Río Hato, eran necesarios para atraparlo y sacarlo del poder.

Y se sigue creyendo que el repudiado saqueo era inevitable y no el crimen de guerra que fue, imperdonable para el ejército profesional más poderoso del mundo, que durante esta ocupación militar tenía la obligación de realizar las funciones policiales, bomberiles y de otras organizaciones civiles desmanteladas por ellos desde la primera noche.

Por supuesto, no todos los planes de esta organización funcionaron debidamente, como fue el caso de la música estridente que usaron para amedrentar a Noriega, acto que, aunque cautivó al público, fue muy criticado por diversos expertos militares. Sin embargo, la operación fue tan exitosa que sabemos que mucho de lo que aplicaron en Panamá fue utilizado en mayor escala, y de forma refinada, en las guerras siguientes en las que Estados Unidos participó.

La reconstrucción de la memoria

En Panamá, es indiscutible que el 4th PSYOP Group logró su cometido de influir en la mente de la gente para que aún, casi tres décadas después, vean la invasión y todas sus consecuencias horrorosas como algo inevitable, y como el regalo de una liberación.

Urge ahora a los panameños reconstruir los hechos, revelar la verdad, investigar todo lo relacionado con esta guerra no declarada, contar y nombrar a los muertos, que no pueden seguirse viendo como material descartable en una lucha de poderes, exaltar a los héroes y corregir el daño realizado por estas organizaciones dedicadas a la manipulación sicológica y cultural. Daño más terrible, por sus efectos a largo plazo, que toda la destrucción causada al país por los bombardeos.

http://laestrella.com.pa/panama/nacional/guerra-sicologica-invasion-panama/23977148

El gobierno israelí financió la creación de la sección local de Amnistía Internacional

El gobierno israelí financió la creación de la sección autóctona de Amnistía Internacional en los años sesenta y setenta para convertirla en un instrumento dócil al servicio de su imagen internacional, según documentos oficiales revelados por el diario Haaretz. El presidente de la ONG cobraba y recibia instrucciones del Ministerio israelí de Asuntos Exteriores.

Los documentos, añade el diario, fueron obtenidos por el Instituto Akevot para la Investigación del Conflicto Palestino-Israelí y no dejan lugar a dudas de que, al menos durante esos años, Amnistía Internacional fue un instrumento al servicio del sionismo.

El periodista que firma el reportaje expone que en cualquier situación de guerra, Amnistía Internacional siempre se pone del lado de los opresores. Israel pagó a los miembros de Amnistía Internacional centenares de libras en billetes de avión en vuelos al extranjero, les indemnizaron las dietas y gastos de desplazamiento, los derechos de inscripción así como el mantenimiento de las oficinas centrales.

Por si no fuera suficiente, el Mossad infiltró a uno de sus agentes dentro de la dirección de la ONG, a pesar de lo cual los sionistas acusan a la organización de “antisemitismo”.

Entre 1974 y 1976 Yoram Dinstein, que presidía la sección israelí de Amnistía Internacional, mantuvo una vínculo muy estrecho con el gobierno. Dinstein, que era profesor de Derecho Internacional y llegó a dirigir la Universidad de Tel Aviv, procedía del Ministerio de Asuntos Exteriores, habiendo ejercido como cónsul de Israel en Nueva York.

Una de sus tareas al frente de Amnistía Internacional consistía en informar al Ministerio puntualmente de cada una de las actividades que la organización llevaba a cabo, así como de sus contactos.

Aunque la sección isaraelí se creó en 1964, su actividad creció tras un informe de 1969 sobre la situación de los presos palestinos en las cárceles israelíes, que al año siguiente dio lugar a la comparecencia del ministro de la Policía, Shlomo Hillel, en el Parlamento, en la que manifestó que el gobierno de Israel “no confiaba en la buena voluntad de Amnistía Internacional ni en su corrección”.

Un informe interno del Ministerio sostenía que la sección israelí de la ONG era una mujer, Bella Ravdin, que vivía en Haifa y con la que se mantenían en contacto. Radvin cobraba del gobierno, que le pagaba también sus viajes y le daba instrucciones sobre lo que debía hacer y decir en los congresos ionternacionales. Incluso el Ministerio recomandaba ampliar y reforzar la sección local de Amnistía Internacional porque el trabajo que realizaban era importante para lavar la cara al Estado de Israel en el exterior.

Por sí misma, la tarea del Ministerio no era suficiente; necesitaban una ONG, es decir, un montaje “no gibernamental”. Para ello Dinstein trató de crear un instituto de derechos humanos dentro de la Universidad de Tel Aviv financiado por el Ministerio. Sin embargo, no aceptaron el dinero que pedía, 100.000 libras, por lo que el plan no prosperó.

Entonces el Ministerio reorganizó Amnistía Internacional, adscribiendo cuatro juristas para dirigirla, pero no fue suficiente y en 1974 Dinstein tuvo que hacerse cargo personalmente de llevar las riendas. En la reunión en la que fue elegido estaba presente el funcionario del Ministerio encargado de las tareas enlace con la ONG. Se trataba del director adjunto Sinai Rome.

Dinstein redactó los estatutos, legalizó Amnistía Internacional y empezó a pedir dinero sin descanso para pagar los gastos de funcionamiento de la organización, que acabó siendo un portavoz encubierto de los sionistas. Cada uno de los pasos, incluso el contenido de la correspondencia, era consultado previamente con el Ministerio.

Cuando el periodista de Haaretz se pone en contacto con Dinstein para preguntarle por los contactos con el Ministerio, tan impropios de una organización “no gubernamental”, miente inicialmente, hasta que le presenta las pruebas. Entonces dice que no se acuerda...

http://www.haaretz.com/israel-news/.premium-1.777770

Alemania se prepara para defenderse de la guerra comercial de Estados Unidos

Los medios de todo el mundo se han hecho eco de la noticia de que el viernes durante la visita de Merkel a la Casa Blanca, Trump se negó a estrecharle la mano delante de los fotógrafos, toda una metáfora de la profunda crisis de las relaciones entre ambos países, que se extiende al conjunto de la Unión Europea, e incluso a Gran Bretaña.

La rueda de prensa conjunta posterior a la entrevista no fue menos tensa, a pesar de que en ella, además de los fotógrados, estaban presentes los grandes financieros y monopolistas de ambos países. En ella Merkel se comprometió públicamente a aumentar un dos por ciento sus gastos de defensa por encima del mínimo de la OTAN. A cambio Trump se comprometió a seguir sosteniendo a la propia OTAN y a trabajar conjuntamente con Alemania en Afganistán, Irak y Siria.

La OTAN vive sus peores momentos y sus aventuras en Oriente Medio y el norte de África han fracasado, lo mismo que se ha agotado definitivamente la tutela militar y política que Estados Unidos impuso sobre Alemania en 1945.

Lo mismo cabe decir de la OMC, la Organización Mundial de Comercio, sobre la que no ha existido acuerdo ni lo habrá en el futuro. Volkswagen ha padecido una leonina sanción económica por parte de Estados Unidos y urante su camnpaña electoral Trump prometió elevar un 35 por ciento los aranceles sobre la importación de vehículos comerciales.

La semana pasada Peter Navarro, el consejero económco de Trump, dijo que el excedente comercial alemán era uno de los problemas más difíciles a los que se enfrenta la política comercial de Estados Unidos y lo mismo ha ocurrido en la cumbre de ministros de Finanzas del G20 en Baden-Baden: Steve Mnuchin, nuevo responsable del Tesoro, se negó a incluir en el comunicado final la defensa del librecambio, como ha sido tradicional.

En 2015 Alemania tuvo el mejor excedente exterior de su historia con 260.000 millones de euros, lo que supone el ocho por ciento de su producción. De ellos 54.000 millones representan el desequililbrio comercial con Estados Unidos, cuyo mercado es la mayor salida para la producción alemana: más de 100.000 millones. Hace ya muchos años que Estados Unidos es un gigante con los pies de barro, incapaz de competir en los mercados internacionales.

Queda el capítulo de las exportaciones de capital alemanas, que el año pasado superaron a las de China. El vicepresidente del grupo parlamentario socialdemócrata, Carsten Schneider, ha amenazado con controles de capitales si Trump eleva los aranceles para impedir las exportaciones alemanas.

Es el lenguaje típico de la guerra comercial que durante 80 años los imperialistas han tratado de borrar del comercio internacional. Alemania financia el déficit comercial de Estados Unidos con exportaciones de capitales. Si Estados Unidos no quiere mercancías alemanas, tampoco tendrá capitales alemanes.

La ministra alemana de Economía, Brigitte Zypries, tampoco se ha mordido la lengua, amenazando con denunciar a Estados Unidos ante la OMC: “No es la primera vez que Trump se verá delante de un tribunal”, dijo la ministra a una radio alemana.

En Alemania las declaraciones de ese calado con muy frecuentes. En la prensa los monopolistas y sus sicarios hablan de “aislar a Estados Unidos”, mencionando expresamente a Mercosur, Japón y China como aliados en la inminente guerra comercial. Nada más hablar con Trump, Merkel llamó por teléfono al presidente chino Xi Jinping, el otro campeón mundial del librecambismo.

Son muchas las potencias interesadas en “aislar” a Trump, lo que explica las movilizaciones en la calle y las enormes resistencias que está encontrando su política en el frente interior, donde también hay quien habla de “guerra” abiertamente. La prensa alemana llama a la lucha “contra Trump” personalizando en el nuevo Presidente su oposición a la política económica proteccionista que se está iniciando. “No debemos dejarnos intimidar por Trump”, propone el Reinische Post.

Alemania también necesita recurrir a la Unión Europea como paraguas frente a los ataques del otro lado del Atlántico, dicen los medios. La Unión Europea debe convertirse en un baluarte de la guerra comercial contra Estados Unidos, aunque por más aliados que sume a su ofensiva, no será suficiente. A esa ecuación le falta un elemento capital, cuya aportación fundamental no será de naturaleza económica, sino estratégica: Rusia.

lunes, 20 de marzo de 2017

Los crímenes de la transición: el ‘caso’ Almería

Diez de mayo de 1981. Aparecen tres cuerpos calcinados dentro de un Ford Fiesta en el barranco de Gérgal, Almería. A punto de cumplirse 36 años del Caso Almería, conocido por el brutal asesinato de Juan Mañas Morales, de 24 años de edad, Luis Manuel Cobo, de 29 y Luis Montero García de 33, confundidos con un comando etarra a finales de la Transición, la nueva Ley de Memoria Democrática andaluza le ha concedido al fin justicia, calificándolos con el rango de víctimas de aquella sangrienta etapa. La ley, aprobada el pasado jueves en el Parlamento andaluz, declara por primera vez a los tres jóvenes, asesinados, como víctimas de aquella represión. En el articulado de la ley memorialista, el rango de víctima se ha ampliado hasta el año 1982.

Francisco Javier Mañas, hermano de Juan, aclara “cómo se ha tardado tanto tiempo en declararlos como víctimas del régimen. Los familiares que estamos vivos necesitábamos una respuesta, un reconocimiento ético de un asesinato que nunca llegó a investigarse hasta el fondo”, destaca el menor de los Mañas a sus 43 años. María, la madre de ambos, sigue sufriendo muchísimo. Es normal. Recuerda la ansiada espera aquel mes de mayo de su hijo y sus amigos para la comunión del pequeño Francisco Javier en el municipio almeriense de Pechina. “En el pueblo aún recuerdan muchos la noticia. Y es que, aunque era un niño de ocho años, nunca me olvidaré que solo tres de los once guardias implicados en el asesinato de mi hermano fueron condenados.

Juan, Luis Manuel y Luis atravesaban España desde Santander a Pechina. En un vehículo partirían los tres amigos. Tuvieron que parar por culpa de una reparación del coche en la ciudad de Puertollano, donde alquilaron un nuevo automóvil, marca Ford Fiesta [...] El diez de mayo de 1981, los cadáveres de los tres jóvenes equivocados aparecieron dentro del Ford Fiesta, calcinados y acribillados a balazos.

Antonio Ramos Espejo, periodista y autor del libro “El Caso Almería. Mil kilómetros al Sur” (Argos Vergara Editorial) afirma con rotundidad que “el llamado Caso Almería pasa por ser uno de los episodios más negros de la democracia española”. El investigador granadino tiene grabada en su mente la escena de los acusados en el juicio celebrado el 14 de junio de 1982. Cuando el presidente del Tribunal que los estaba juzgando preguntó antes de pronunciar la sentencia si los acusados tenían algo que manifestar: el teniente coronel, Carlos Castillo Quero, principal imputado, dijo escuetamente “No. No”, manifestó también el guardia Fernández Llamas. El teniente ayudante contestó: “Lo siento muchísimo”. Sólo estas últimas palabras parecían indicar un mínimo de arrepentimiento.

Cuerpos carbonizados para no dejar huellas

Tres años después del asesinato una carta arrojaría algo de luz al caso Almería. La familia Mañas Morales recibe en 1984 una carta anónima enviada por un guardia civil de la zona. Ramos argumenta que aquella misiva, “describía de forma descarnada lo que más o menos se sabía o se intuía”.

El testimonio anónimo relataba la brutal muerte de aquellos inocentes en un cuartel de Casafuerte (Almería). “Al principio le dieron una gran paliza, especialmente por el guardia C.., perdiendo el conocimiento. Entonces lo mataron con un tiro de pistola que cada uno que recibieron (sic) por separado. Posteriormente, los envolvieron (sic) en mantas (sic), penetrándolos en el Ford Fiesta, en el asiento trasero, ordenando Castillo Quero que fueran volcados en el sitio que no les viera nadie y que se les pegara fuego para que no se conocieran los malos tratos”.

El anónimo guardia civil llega incluso a relatar en su carta que los asesinos utilizaron el dinero que llevaban las víctimas en sus carteras para comprar la gasolina con la que fueron carbonizados. Al final de la carta reclama. “En la actualidad (1984) soy guardia civil, pero no asesino que relata a la familia Mañas las circunstancias en las que murió su hijo y sus compañeros”.

Ninguna de aquellas pruebas sumó más condena para los acusados. Las tres sentencias firmes a tres de los guardia civiles fueron de 24, 15 y 12 años, quedando ocho de ellos impunes. Sin embargo, Ramos apunta que “después del juicio, lo que había quedado más claro es que Juan Mañas, Luis Cobo y Luis Montero no eran etarras y, lo más grave, que sus cuerpos fueron acribillados a balazos y luego quemados para que se borraran las huellas del crimen”. La verdad de los detalles del brutal asesinato nunca se dieron a conocer por parte de los implicados.

Mañas aclara que “la justicia no actúo en aquella etapa tan complicada para España y no sabíamos si conoceremos más detalles en vida”. Por su parte “agradece este reconocimiento como víctimas de parte de la ley andaluza pero saber la verdad hubiera sido lo que más nos hubiera curado a todos los que sufrimos aquello”.

La protección al resto de guardias civiles implicados, fue evidente en la etapa ya política del PSOE en España. “A aquellos criminales siempre los protegieron”, afirma Francisco Javier. “Se le dieron hasta unas viviendas en el pueblo costero de San José. Imagínate la rabia y la impotencia de saber que esta gente sigue sin ningún tipo de condena y encima no se haya pedido ni perdón por parte del Gobierno, como tantas veces ha dicho mi madre María”.

Denegada tres peticiones como víctimas de terrorismo

La familia Mañas nunca ha desistido en buscar el reconocimiento de estos jóvenes como víctimas de aquel crimen de Estado. Ninguna de las tres peticiones realizadas al gobierno en los años 2000, 2003 y 2006 surtieron efecto. Mañas apunta que “en todos los casos, y con diferentes gobiernos del PP y PSOE, nos han comentado que no entran dentro de los parámetros al ser víctimas colaterales de un atentado, no víctimas directas”.

Hasta el año 2014, los familiares del caso Almería no conocieron la noticia de la nueva Ley de Memoria Democrática andaluza. “Nos dijeron que iban a entrar dentro del rango y no queremos indemnizaciones solo buscamos la verdad y que se repare la figura de estos tres jóvenes que murieron de una forma tan injusta”.

La ley andaluza amplía el rango de víctima y el horizonte temporal, respecto a la ley estatal de Memoria Histórica aprobada en el año 2007 por Zapatero. Su artículo extiende el período desde 1931, inicio de la Segunda República hasta el 11 de enero de 1982 cuando entra el vigor el Estatuto de Autonomía.

http://www.publico.es/politica/crimenes-humanidad-olvidare-tres-once.html

El gobierno envió a un torturador como delegado ante el Comité contra la Tortura de la ONU

José María De las Cuevas Carretero es uno de los guardias civiles que torturó a Kepa Urra en 1992. Al Gobierno español no le bastó con indultarle en 1999. Dos años más tarde le enviaba como representante de la Policía Judicial ante el Comité para la Prevención de la Tortura. Desde entonces da conferencias sobre corrupción o trato a detenidos.

José María De las Cuevas Carretero, Manuel Sánchez Corbi y Antonio Lozano García fueron condenados en 1997 por torturar a Kepa Urra. El fallo fue ratificado por el TS (aunque con rebaja de pena) en 1998. El gobierno de Aznar les indultó en 1999.

El Comité contra la Tortura de la ONU (CAT por sus siglas en inglés) emitió un duro informe contra el Estado español en 2005 criticando los indultos a los tres torturadores por tratarse de una medida que amparaba la impunidad.

Un guardia civil condenado por torturar a Kepa Urra (y posteriormente indultado) lleva años ofreciendo conferencias sobre la aplicación del derecho comunitario en el trato a detenidos y hasta llegó a representar al Estado en una de las visitas periódicas del Comité para la Prevención de la Tortura dependiente de la Comisión Europea. El capitán José María De las Cuevas Carretero es, junto a Manuel Sánchez Corbi y Antonio Lozano García, uno de los tres uniformados sentenciados en 1997 por la Audiencia Provincial de Bizkaia a 4 años de cárcel y 6 de inhabilitación por maltratar al ciudadano vasco durante su detención en Basauri el 29 de enero de 1992. Un año después, el Tribunal Supremo español redujo la pena a un año de prisión pero mantuvo la condena que les mantenía apartados de las funciones públicas. El fallo no llegó a aplicarse ya que en 1999 la entonces ministra española de Justicia, Margarita Mariscal de Gante, indultó a los tres torturadores. Desde entonces, el uniformado, que es también abogado, ha tomado parte en nombre de la Guardia Civil en diversos foros, ofreciendo conferencias sobre trato a detenidos o corrupción.

El caso es sintomático de la impunidad de la que se benefician los agentes españoles condenados por torturas. De las Cuevas Carretero era sargento cuando maltrató a Kepa Urra en una operación contra ETA desarrollada en Bizkaia en 1992 y su carrera siguió en ascenso a pesar de su condena, llegando a ser capitán en la actualidad. En 1998, cuando todavía estaba pendiente el recurso ante el TS, el diario “El País” publicó que el guardia optaba a ser alférez a pesar de estar en vigor su inhabilitación. El Alto Tribunal le mantuvo la suspensión, que desapareció cuando el Gobierno de José María Aznar le indultó.

Desde entonces, el agente ha seguido ascendiendo en el escalafón del cuerpo militar, desarrollando buena parte de su actividad en la Policía Judicial. Como parte de esta rama de la Guardia Civil fue uno de los encargados de recibir al CPT (organismo de prevención de la tortura) durante su visita al Estado español en 2001. Así lo recoge el informe de la institución europea, que incluye a José María de las Cuevas Carretero como uno de los 13 representantes del Ministerio del Interior con los que se encontró el equipo liderado por Gisela Perren-Klingler y Davor Strinovic. Se da la circunstancia de que en la época en la que se desarrolló la visita, entre el 22 y el 26 de julio de 2001, quien ostentaba la cartera de Interior era el actual presidente español, Mariano Rajoy.

En el informe posterior a aquella visita, el CPT hacía varias referencias a la necesidad de que los agentes envueltos en casos de malos tratos no disfrutasen de impunidad e instaba al Gobierno español a realizar comentarios sobre este asunto en concreto. La respuesta del Ejecutivo ponía énfasis en los mecanismos de control y sanción. No hacía mención, sin embargo, al hecho de que el Instituto Armado (y por extensión, Interior) había decidió enviar precisamente a un torturador condenado como representante de la Policía Judicial en su encuentro con la institución europea encargada de prevenir la tortura.

No queda ahí la trayectoria de De las Cuevas Carretero. Como capitán adscrito a la Sección de Legislación de la Unidad Técnica de la Policía Judicial, ha participado en diversos foros estatales e internacionales en representación del Instituto Armado hasta, al menos, el año pasado. Uno de ellos, al que puede accederse en Internet, está centrado en la “Aplicación de las Directivas Europeas en materia de Derecho Penal y Asistencia al Detenido”. Tampoco ahí hace mención a su condición de torturador, aunque sí realiza comentarios sobre la modificación del artículo 520 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal, que es el que regula los derechos de los arrestados.

El agente sigue en activo y continuará en su puesto al menos hasta el próximo año, cuando legalmente podría pasar a la reserva.

“En España no hay un solo caso de tortura”. Esta frase la pronunció el senador del PP Antonio Romero Santolaria durante su intervención ante la visita de la defensora española del pueblo, Soledad Becerril [pero] incluso los tribunales españoles han condenado a al menos 40 agentes por torturar a detenidos. Uno de ellos, precisamente, es De las Cuevas Carretero. También quiso eludir las condenas a España impuestas por el Tribunal Europeo de Derechos Humanos por no investigar las denuncias.

“Le desnudaron, le golpearon con un objeto romo y le arrastraron por el suelo”. Así describía la sentencia de noviembre de 1997 de la Audiencia Provincial de Bizkaia los malos tratos sufridos por Kepa Urra a manos de los guardias civiles José María De las Cuevas Carretero, Manuel Sánchez Corbi y Antonio Lozano García. El testimonio de la víctima y el relato del forense que le atendió en el cuartel de La Salve, donde lo encontró inconsciente y con manchas recientes de sangre, fueron pruebas suficientes para condenar a los tres agentes. Según quedó acreditado, tras ser arrestado en Basauri, Urra fue conducido a un descampado, donde los agentes le torturaron para conseguir información. Una tesis que también mantuvo la sentencia del Tribunal Supremo que reducía las penas.

http://www.naiz.eus/eu/actualidad/noticia/20170320/madrid-envio-en-2001-a-un-torturador-como-representante-ante-el-cpt

La inteligencia derrota a la fuerza bruta

Darío Herchhoren

Estamos asistiendo al canto del cisne del imperio USA, aunque ese canto puede todavía durar años. Esta afirmación no se basa en mi pura imaginación sino que está avalada por hechos objetivos de fácil comprobación.

La nación norteamericana desde su fundación en 1776 en el congreso de Filadelfia, mostró al mundo   entero que aspiraba a ocupar el lugar del imperio británico al cual consideraba caduco.

Es así como se arma de un ejército poderoso que comienza una guerra de exterminio contra los indígenas que ocupaban el interior de los USA, y comienza una frenética marcha hacia el oeste que avanza devorando tierras, ríos y sobre todo; hombres, mujeres, niños y ancianos arrasando cuanto encontraban a su paso.

Se ha tratado  de dar un tinte de epopeya a la marcha llevando al cine innumerables historias de vaqueros, pioneros y ferrocarriles que tragaban miles de kilómetros en busca de las aguas del Pacífico.

Esta larga marcha, a diferencia de la que efectó el Partido Comunista Chino, era en realidad una marcha de rapiña, que solo buscaba robar las tierras y el ganado de las trubus que habitaban esos territorios.

Paralelo con ello, los USA, desarrollaron una gran armada que les permitió rapiñar en los siete mares; y un ejemplo fueron las expediciones de "relevamiento" de los Mares del Sur; plagados de balleneros, foqueros y pesqueros que faenaban en todo el mundo sin tasa ni permiso alguno de los países costeros.

Pero el ejemplo más claro de esta política es el viaje del almirante Byrd al Pacífico que recala en Japón en la década de 1870 abriendo al comercio al Japón a cañonazos en contra de la política tradicional de los samurais que habían cerrado su país con siete llaves, no permitiendo que ningún extranjero entrara en su territorio.

Es conocida la política de intervenciones norteamericanas en Centroamérica y en Méjico donde se apoderan de territorios y de riquezas del subsuelo y alimentos. La guerra de los mambises por la libertad de Cuba muestra a las claras cuál es el concepto de la libertad del imperio que solo quiere heredar las colonias del viejo y decrépito imperio español.

Pero quizá es en 1970, cuando Richard Nixon suprime el respaldo de oro que tenía cada dolar que imprimía alegremente la Reserva Federal, cuando se desnuda la política USA. A partir de ese momento, el respaldo del dólar será el ejército, la armada, y los "marines" del imperio.

A partir de ese momento  daban a elegir entre plomo o plata; igual que las diversas mafias. Si no aceptas su dominio, plomo, y si lo aceptas, plata, aunque no mucha.

A partir de 1949 se instala en China el gobierno surgido de la Larga Marcha, encabezado por Mao Zedong, que venía de derrotar al imperio japonés y al Kuomintang de Chiang Kai-shek. En ese año; el gobierno del PC Chino, se encuentra que en China solo hay chinos. El país se encuentra devastado; todo está por hacer. Hay que alimentar, vestir, calzar y dar sanidad, educación y vivienda  a 800 millones de chinos (ahora son 1.500 millones).

Y comienza a echarse las bases de la industria pesada; material ferroviario, electricidad, etc., etc. China desde tiempo inmemorial era un pueblo de comerciantes y artesanos, y fabricaba y vendía seda, te, porcelana, juguetes, calzado, tejidos, y todo ello de forma artesanal, supliendo su falta de máquinas con la mano de obra de cientos de millones de artesanos. Todo esto unido a una cultura ancestral y a la tradicional disciplina del pueblo chino, consiguieron  el milagroso crecimiento del país.

No se conoce en la historia de China que haya agredido a ningún país y sus guerras intestinas nunca sobrepasaron su territorio. Pacientemente, China fue convirtiéndose en una gran potencia industrial, y ahora también militar y fue ganando mercados, inundando el mundo con sus manufacturas. A día de hoy China es el taller del mundo, y se propone crear una nueva organización a la que ya se conoce como BRICS plus, que estará integrado por los BRICS, y diez paises más entre los cuales estarán Sur-corea, Thailandia, Indonesia, Singapur, Filipinas, etc.

Esto dará un nuevo impulso a la economía de China y sus socios, junto a otros proyectos tales como la construcción del canal de Nicaragua, o el ferrocarril que atravesará el Brasil y Perú, y unirá los océanos Atlántico y Pacífico.

Frente a esto, debemos concluir que China mediante el comercio y la proverbial paciencia y sabuduría chinas, ha derrotado al matón que ha perdido para siempre la hegemonía. La inteligencia ha derrotado a la fuerza bruta.

Teléfono Rojo: volamos hacia Moscú

B.

Como la película de Stanley Kubrick rodada en plena guerra fría en clave de humor con un desopilante Peter Sellers. También podíamos haber titulado, tal vez con más acierto, "Desde Rusia con amor" con el agente 007 de Ian Fleming. Parece ser que en las recientes elecciones habidas en Holanda -o Neederland-, el conteo de los votos se ha hecho a mano. Y ello -dicen- por temor a que intervengan los hackers rusos teledirigidos por el pérfido Vladimir Putin y sus batallones de letales ciberataques.

Estas milongas ya vienen de las elecciones presidenciales en los Estados Unidos donde salió elegido, inesperadamente, Donald Trump, el candidato supuestamente preferido por Putin, pero, apurando, la cosa se remonta a la campaña de agresión contra Irak en 2003 cuando el “New York Times” publicó una información (falsa: "fake new") sobre un supuesto ataque informático contra los EE.UU. O sea: el agresor era una víctima.

En esta ocasión, cuando Trump fue elegido, el canal fue el “Washington Post”. Las fuentes, en ambos casos, han sido las mismas: el FBI, la CIA y la Agencia de Seguridad Nacional que, según ellos, investigaron las sospechas de que Rusia había hackeado a demócratas y republicanos y había filtrado documentos a Wikileaks con ánimo de favorecer al candidato republicano, esto es, a Trump. Si, encima, vimos como Trump, ya elegido nuevo Presidente gringo, puso a parir -o, al menos, en cuarentena- a estos organismos que son el non plus ultra y los pilares de la seguridad nacional estadounidense, pues se deduce de ahí la simpatía y buen rollito entre Trump y Putin: ¡ he ahí la prueba !, vienen a decir estos mortadelos y filemones del espionaje yanki. Y todo ello, el ciberespionaje ruso (ya no se debe decir "soviético") y "trolls" a sueldo del gobierno ruso para incrementar las opciones de Trump y desacreditar a su rival Hillary Clinton. Así razona esta gente. En el Informe -de equis folios en blanco por las dos caras, que diría un amigo cómico que tengo- elaborado por estas agencias del "rrrrecontraespionaje" ya se avanza -estamos en diciembre del año pasado, en 2016- que el Kremlin pretende utilizar tácticas similares para influenciar otras elecciones en países occidentales dizque el "mundo libre", es decir, acabáramos, que ahora se entiende mejor el recuento de votos hecho manualmente en Holanda. También se entienden los intentos de los "halcones" yankis, los partidarios de la sádica Clinton, por reinventar el clima de la "guerra fría". Y/o las histéricas marchas en varias ciudades norteamericanas al grito de "¡No es mi presidente!" financiadas por el magnate George Soros, parece ser.

Resulta que gana, contra todo pronóstico, Trump, gran sorpresa para Wall Street y el “establishment”, y empieza a hablarse de “hackeo”, ruso por supuesto. El “Washington Post”, ya se dijo, publica una filtración de un informe de la CIA (sin nombres ni pruebas) en la que se considera probable una injerencia rusa. Es entonces que Obama, todavía en funciones de Presidente, en plenas fiestas navideñas, expulsa a 35 diplomáticos rusos -se acordará el lector- tratando de provocar una reacción en su homólogo ruso que no se produce. Putin no entra al trapo ni toma represalias ni nada: no hace ni puto caso.

Se empieza a rozar el ridículo, lo que no ignora Trump. Apenas se habla ya de las filtraciones de Wikileaks y Julian Assange declara para la Fox -no un canal de ultraizquierda precisamente-  que los rusos no tienen nada que ver y, dice más, las filtraciones proceden de un "topo" en la campaña de Hillary. ¡¡ Y ES QUE PARA LA CIA PREFERIR UN CANDIDATO A OTRO ES "INJERENCIA" !! Y lo dice la CIA que ha intervenido en los gobiernos de medio mundo para desestabilizarlos. Es más, dada la posición de H.Clinton en Ucrania y Siria, Putin tendría que ser un marciano para no desear al otro candidato fuera quien fuese menos esta sanguinaria y prosionista mujer. Total, que el montaje de la piratería rusa en las elecciones presidenciales norteamericanas se esfuma, pero calumnia que algo queda, esto sí.

Acabaremos no sin avisar a nuestra multitudinaria audiencia que quien esto escribe -B.- está al servicio de "Duck" Donald Trump y pagado por el "oro de Moscú".

Bona nit.