viernes, 18 de agosto de 2017

La Torre de Babel: las redes sociales desatan el pánico tras el atentado de Barcelona

Tras el atentado perpetrado el jueves en Barcelona, las redes sociales desataron el pánico entre la población. A pesar del llamamiento público a limitar las llamadas para no saturar las líneas telefónicas, los mensajes de WhatsApp se dispararon, lo mismo que los contenidos enviados a las redes sociales.

Los Mossos d’Esquadra y los servicios de emergencia también recurrieron a Twitter y a WhatsApp para impartir instrucciones entre la población, pedir información y otro tipo de colaboración ciudadana.

La aplicación de mensajería se usó para divulgar la petición de información de los Mossos d’Esquadra sobre la segunda furgoneta con la que habrían huido los autores del atentado de Barcelona. Además, también se utilizó para difundir imágenes de los sospechosos del ataque.

Sin embargo, WhatsApp también fue aprovechado para propagar bulos entre los usuarios, llegando a provocar el pánico entre muchas personas.

La viralidad sembró el caos, que creció como una bola de nieve. En varias cadenas de mensajes atribuidas a los diversos cuerpos policiales, se difundieron alarmas sobre inminentes ataques en otras ciudades españolas.

Otras informaciones falsas que se extendieron hablaban sobre un supuesto cierre de vías en Cataluña y otras comunidades autónomas de España, así como sobre un despliegue de militares. En estos mensajes, se utilizaban imágenes antiguas haciéndolas pasar por fotografías de actualidad.

Entre los farsantes que se dedicaron a propalar bulos hay que destacar a mercenarios como Alfonso Rojo, director de Periodista Digital, quien ha escrito en su cuenta de Twitter: “Como saldrán los progres diciendo que el Islam no tiene nada que ver, hay que saber si el tipo es budista o mormón”.

Por su parte, el nazi Hermann Tersch ha sido mucho más concreto. El atentado de Barcelona es, según él, un ejemplo de turismofobia, “la CUP a lo bestia”. Alguno ha recordado la manipulación que llevó a cabo en diciembre cuando manipuló unos mensajes de Monedero de la Primavera Árabe de 2011 como si fueran de actualidad para dar a entender que el fundador de Podemos apoya los atentados terroristas.

Aprovechando los atentados terroristas, también “El País” y “El Mundo” han publicado dos repugnantes editoriales vinculándolos con el independentismo catalán. “El País” se convierte en paladín de la unidad de España y asegura que el ataque tiene que servir para que los catalanes renuncien a sus derechos nacionales.

Con su basura los medios hacen alarde de una absoluta falta de escrúpulos. Por su parte, la policía, los buscadores y las redes sociales, al tiempo que censuran ciertos medios progresistas e independientes, siembran la confusión.

Sin embargo, hay quien cree que, gracias a las nuevas tecnologías, hoy estamos más y mejor informados que nunca. Es todo lo contrario: asistimos a los comienzos de la Torre de Babel.

Comienza el juicio del año en Moscú: un oligarca ocupa el banquillo

Alexei Uliukaiev, el ministro defenestrado
La prensa (incluida la rusa) asegura que Alexei Uliukaiev, que el miércoles (pleno mes de agosto, vacaciones) debutaba en los banquillos (de los tribunales) de Moscú, es un prototitpo del burócrata apolillado de los tiempos soviéticos. Lo cierto es que llegó al Ministerio de Economía en 1991, en los tiempos de Yegor Gaidar, el “gran reformador” de los gobiernos de Yeltsin, el hombre -hoy desacreditado- que completó la transición (del socialismo al capitalismo) o, mejor dicho, que casi subasta Rusia a los monopolios occidentales (en lugar de crear los propios).

Este economista, licenciado en 1979 por la Universidad Pública de Moscú, tiene 61 años y le acusan de embolsarse un soborno de dos millones de dólares de la petrolera Rosneft, algo que aquí es moneda corriente, pero en Rusia suena muy mal.

No es que vuelvan los procesos de Moscú, pero... casi; desde luego que la actualidad política en los mentideros es un juicio con todo el sabor añejo: Uliukaiev se declara inocente y acusa al FSB (el viejo KGB, el servicio secreto soviético) de urdir un montaje en su contra.

En el Ministerio por antonomasia, Uliukaiev sobrevivió a los tiempos de Gaidar y trepó hasta convertirse con el cambio de siglo en adjunto del de Finanzas de Alexei Kudrin, alguien bien distinto de Gaidar, hasta llegar a vicepresidente del Banco Central en 2004. De ahí saltó en 2013 para ponerse al frente del Ministerio de Desarrollo Económico. Como decimos, sobre su biografía se podría escribir la historia de la transición rusa (del socialismo al capitalismo, aclaremos una vez más).

Es la primera vez que en Rusia se juzga a un político de ese rango (desde los tiempos soviéticos donde eso era algo bastante corriente). Llegó al banquillo por su propio pie, o mejor dicho en su propio coche, un viejo Lada de la época soviética que nunca necesita del garaje, y ataviado con un sencillo polo. No sólo parecía el contrapunto del corrupto, sino el contrapunto del (ex)ministro. A la multitud de periodistas que le esperaban a la entrada les respondió que estaba tranquilo, que todo iba bien y que, por fin, ahora tenía tiempo para leer a Chéjov.

Todo se remonta al 27 de enero del año pasado cuando, desde su Ministerio, Uliukaiev envía una propuesta al gobierno para privatizar el 50,8 por ciento de las acciones que el Estado ostenta de la petrolera Bashneft. El 25 de mayo el Primer Ministro, Dmitri Medvedev, aprueba la privatización. Todo iba viento en popa hasta que Uliukaiev presenta una lista de empresas vetadas para la compra que, como por casualidad, eran empresas públicas todas ellas, incluida Rosneft, deseosa de apoderarse de Bashneft.

El 30 de setiembre el asunto da un giro sorprendente: el Ministerio apoya la compra de acciones por parte de Rosneft, que se consuma al mes siguiente por un valor de 329.690 millones de rubles.

¿Por qué un giro tan repentino? Según la fiscalía todo cambió durante un viaje a una reunión de los Brics a Goa, India, el 15 de octubre, cuando Uliukaiev reclamó al directivo de Rosneft, Igor Setchin, un amigo muy amigo de Putin, un soborno de dos millones de dólares por excluir a Rosneft del veto. En aquel viaje, Uliukaiev llegó a amenazar a Rosneft con bloquear futuras operaciones de la multinacional petrolera.

El gran amigo de Putin dice que pagó el soborno porque le entró el miedo en el cuerpo (a pesar de tan poderosos amigos), aunque luego informó de ello al FSB/KGB que, de mutuo acuerdo con el amigo de Putin, prepara un dispositivo para sorprender al ministro con las manos en la masa (en el dinero).

No puede ser más sencillo: Setchin le llama al ministro y conciertan una entrevista en la sede de Rosneft en Moscú para pagar la mordida. Cuando el FSB interviene, detienen al ministro, registran su vehículo y encuentran el dinero en el maletero.

Cuando al inicio del juicio le leen el acta, Uliukaiev dice que el amigo de Putin miente y que el operativo es una trampa urdida por el FSB. Es el guión de una película mediocre, muy vista. Sobre la mesa salta el nombre del típico “fontanero” a la sombra que tienen todos los grandes tinglados económicos y políticos: Oleg Feoktistov, vicepresidente y responsable de seguridad de Rosneft.

Lo mejor de Feoktistov es que, como buen artífice gris, de él no se sabe (casi) nada, salvo que antes de llegar a Rosneft, trabajaba en las más altas oficinas del FSB/KGB. Desde marzo de este año, tras el operativo, ha regresado de nuevo al FSB. Todo queda en casa.

En su descargo dice Uliukaiev que jamás se le hubiera ocurrido pedir un sorborno a alguien, como Setchin, que acumula mucho más poder que él, en referencia a su estrecha amistad con Putin. Un sondeo de la prensa rusa muestra que, aunque la mayor parte de la población, cree que Uliukaiev es culpable, también cree que el proceso no forma parte de una auténtica “lucha contra la corrupción” emprendida por Putin, sino que -más bien- es una advertencia.

jueves, 17 de agosto de 2017

Rusia experimenta nuevas armas tecnológicas contra los buques de guerra de la OTAN en el Mar Negro


El ejército ruso ha utilizado un nuevo tipo de armas informáticas contra la flota estadounidense en el Mar Negro que pueden neutralizar los sistemas de navegación de los buques de la OTAN, según la emisora “La Voz de América”.

No es la primera vez que ocurre y hasta el escenario es el mismo. La emisora asegura que el 22de junio la Marina de Guerra declaró que el sistema de navegación GPS de un buque estadounidense que navegaba a la altura de Novorossiysk equivocó la posición del buque, situándolo en el aeropuerto de Gelendzhik, es decir, con un error de 32 kilómetros.

Tras asegurarse que el sistema de navegación funcionaba correctamente, el capitán del buque contactó con los navíos más próximos. El sistema de identificación de automática de los 20 más cercanos indicaba igualmente que todos ellos se encontraban junto al aeropuerto de Gelendzhik.

Es un arma tecnológica para desorientar a los GPS de cualquier clase de buque. En el futuro, comenta “La Voz de América”, este tipo de armas se utilizarán también contra los drones, los sistemas de misiles guiados o cualquier vehículo que utilice GPS.

http://www.politnavigator.net/golos-ameriki-russkie-primenili-kiberoruzhie-protiv-korablya-ssha-v-chernom-more.html


La organización yihadista Ahrar Al-Cham ha sido completamente aniquilada

Hasan Abud, fundador de Ahrar Al-Cham
La organización yihadista Ahrar Al-Cham ha sido aniquilada en la provincia de Idlib, su último reducto. Cuando en el invierno cayó Alepo, los supervivientes fueron trasladados a la provincia de Idlib, el nororeste de Siria.

En dicha provincia se fueron reagrupando las distintas milicias, que acabaron matándose entre ellos. A mediados de julio se iniciaron los feroces combates de Ahrar Al-Cham con Al-Qaeda / Frente Al-Nosra / Tahrir Al-Cham, que acabaron el 21 de julio con el exterminio de la primera de ellas.

Sus últimos restos salieron de Idlib y también perdieron el control del paso fronterizo de Bab al-Hawa, que era una fuente importante de financiación. Quedan algunas unidades en las pequeñas localidades Ariha y Maarat Al-Noomane, en la misma provincia de Idlib, sin ninguna relevancia estratégica ni económica.

Ahrar Al-Cham surgió a finales de 2011 como una coalición de diferentes milicias armadas. Siempre fue considerada como uno de los grupos mejor organizados. Con unos 10.000 o 20.000 efectivos, fue la tercera fuerza que se alzó contra el gobierno de Damasco, sólo superada por Al-Qaeda y el Califato Islámico.

Hasta hace muy pocos días contó con el apoyo de Turquía y Qatar, especialmente, aunque en varias ofreció sus “servicios” a Estados Unidos y Reino Unido. Su responsable de relaciones internacionales era Labib Al-Nahhas, un periodista español que escribía artículos de opinión en medios como el Washington Post o el Daily Telegraph (*).

En setiembre de 2014 un atentado con explosivos, que nunca se esclareció, ni se reivindicó, acabó con su máximo dirigente, Hasan Abud y entre unos 50 y 75 miembros que también componían la dirección.

A Hasan Abud le relacionaron con la red de Bin Laden en Siria. Al inicio de la guerra en 2011 estaba encarcelado pero, a causa de las presiones internacionales por la existencia de presos políticos, fue amnistiado y liberado por Bashar Al-Assad.

(*) http://www.telegraph.co.uk/news/worldnews/islamic-state/11752714/Im-a-Syrian-and-I-fight-Isil-every-day.-We-need-more-than-bombs-from-the-West-to-win-this-battle.html

Las sublevaciones de los pueblos africanos contra el colonialismo (la rebelión maji maji)


A cualquiera que hoy en día visite Tanzania, la esencia de África en palabras de Javier Reverte, le resultará difícil imaginarse que ese paraíso de la vida animal (Serengueti, Ngorongoro...) donde los antepasados del Hombre dieron sus primeros pasos (Olduvái) y en el que ahora se puede probar una de las experiencias viajeras más intensas y recomendables, un safari (al fin y al cabo el significado de esta palabra swahili es viaje), hace menos de siglo y cuarto estaba envuelto en una brutal guerra -valga la redundancia- que tiñó de sangre su tierra y constituyó uno de los episodios más tristes de la historia tanzana: la Rebelión Maji Maji.

A principios del siglo XX, ese país era una colonia europea, como casi todo el resto del continente. Se llamaba Tanganika y estaba integrada, junto con lo que hoy son Ruanda, Burundi y la parte septentrional de Mozambique, en el África Oriental Alemana, uno de los territorios coloniales que tenían los germanos en esas latitudes (los otros eran Africa Alemana del Sudoeste -o sea, la actual Namibia-, Togoland -formado por Togo y Ghana- y Camerún). Eran zonas dispersas y relativamente pobres, los restos del despojo que habían dejado británicos y franceses para contentar las aspiraciones imperialistas de Bismarck en la Conferencia de Berlín de 1884.

Tanganika carecía de minas y de bosques madereros, así que la única forma de explotarla que resultara rentable era dedicándola a la agricultura, aprovechando la fertilidad de su suelo. El problema estaba en convencer a los indígenas de la necesidad de cultivar tierras en vez de pastorear ganado, como era tradición entre muchos pueblos que, además, tenían en esa ocupación la clave no sólo de su economía sino también de sus usos sociales. De hecho, la cuestión iba más allá porque lo que se ordenó plantar para obtener un beneficio apreciable fue algodón, una planta completamente ajena a la tradición africana que tenía sus principales centros de producción en América.

Los pueblos tanzanos se encontraron, pues, con la orden de cambiar radicalmente su actividad, lo que puso patas arriba todo. Primero, porque dedicarse al algodón de forma intensiva, como demandaban las autoridades coloniales, implicaba abandonar la agricultura de subsistencia que proporcionaba el complemento familiar alimentario, lo que dejaba a la gente sin esa cobertura; y segundo, porque ante las reticencias se estableció un sistema de cuotas de producción -controlado por los jefes tribales- que en la práctica equivalía al trabajo forzoso.

Así, los nativos debían permanecer en las plantaciones durante meses dedicados exclusivamente al algodón, quedando en manos de las mujeres la roturación, siembra y recolección de sus modestas parcelas; como ellas ya tenían su propio rol en la vida tribal, la estructura socioeconómica popular empezó a desmoronarse causando un descontento que se ampliaba con los tributos que exigía la autoridad colonial (y que también incluían la prestación obligatoria para obras públicas). En tales circunstancias el malestar se extendió como la pólvora y sólo faltaba una chispa que la encendiera para desatar la tragedia.

Llegó a principios de 1905, cuando una fuerte sequía amenazó con destruir los cultivos familiares abocando a todos al hambre y los dirigentes alemanes no tuvieron asertividad para permitir a los hombres su regreso a casa a afrontar la situación. El crisol del descontento fue, como pasaba a menudo en África, un hechicero; su nombre era Kinjikitile Ngwale y decía estar poseído por un espíritu llamado Hongo que reclamaba la expulsión de los blancos. Las dramáticas circunstancias hacían que la gente estuviera dispuesta a escuchar a cualquiera que prometiera una solución y, así, Ngwale se convirtió en líder moral del sentimiento subversivo, autorrebautizándose como Bokero e incitando a la rebelión.

Enfrentarse al poder militar de Alemania parecía tarea imposible a priori, por eso el hechicero proporcionó a los sublevados un arma secreta: el maji maji que a la postre daría nombre al movimiento. Maji significa agua en swahili y, junto con mijo, maíz y aceite, era el componente básico de una poción mágica que, a la manera de la de Panorámix, volvería invencibles a quienes la tomasen, ya que tendría la extraordinaria facultad de convertir en el líquido elemento las balas disparadas por el enemigo.

Eso debía compensar la falta de armamento disponible, ya que lanzas, flechas y piedras no parecían un equipo adecuado para enfrentarse al todopoderoso Schutztruppe (el ejército colonial). Consecuentemente, miles de maji maji -como se los llamó- se levantaron contra el dominio teutón llevando atados en la frente manojos de mijo y lanzándose contra los pequeños fortines que los alemanes habían construido de forma repartida y algo aislada por la colonia para controlarla ante su insuficiencia de efectivos.

Primero se levantó una tribu de Kilwa, luego se fueron uniendo otras y en cuestión de semanas el sur de la colonia estaba en ebullición. Desde el ataque que abrió las hostilidades, el realizado a Samanga en julio de 1905, fueron varios bastiones los que sufrieron ataques a lo largo del verano; si bien el número de bajas recibidas no fue alto, el miedo se extendió entre la población blanca, sobre todo después del incendio de varias granjas y de la muerte del obispo de Dar es Salaam, Speiss, junto a los misioneros que le acompañaban en un viaje, sobre los que cayeron los maji maji sin piedad.

Los alemanes reaccionaron con virulencia, deteniendo y ejecutando a Bokero. Pero la caja de los truenos ya estaba abierta y la numerosa tribu Ngoni se unió a la rebelión. Ante aquel nuevo peligro, el 21 de octubre una columna germana les salió al paso en Mahenge, donde poco antes ya había masacrado a miles de maji maji con ametralladoras, y de nuevo se cobró una rápida victoria. Ese mismo otoño empezaron a llegar refuerzos desde la metrópoli y otras colonias como Papúa y Melanesia que, unido a los contingentes de askaris (soldados nativos), formaron un considerable ejército dispuesto para la represión de la revuelta. Incluso se reclutaron guerreros zulúes y sudaneses.

Bajo el mando del gobernador Gustav Adolf von Götzen, un aristócratico militar y explorador que una década antes había recorrido las tierras ruandesas y estado en la Guerra de Cuba como observador, avanzaron sistemáticamente destruyendo todo a su paso en una táctica de tierra quemada; ello supuso miles de muertos en acción para los indígenas que intentaban impedirlo desesperadamente pero que sólo obtuvieron victorias parciales como la del río Rufiki. Para la primavera, Alemania ya había recuperado el control de toda la parte sudoccidental de la colonia y la confianza de los maji maji en su poción empezó a debilitarse ante la cruda realidad de las armas teutonas y la hambruna que afligía a sus familias, deliberadamente provocada por los militares alemanes mediante la destrucción de sus campos de cultivo y la matanza de ganado.

Aún así, la insurgencia persistió en forma de guerrillas, emboscando contingentes enemigos aquí y allá. Pero ya eran únicamente picotazos intrascendentes y reducidos a la zona sur de Tanganika. En agosto de 1907 el gobernador puso fin oficial a las operaciones con un parte de bajas muy significativo: muertos sólo se registraron 23 alemanes -contando a los misioneros citados- y 289 askaris. Las cifras de fallecidos maji maji son imposibles de determinar con precisión, calculándose entre 75.000 y 300.000, según incluyan tanto a los caídos en combate como a los que lo hicieron por hambre (por tanto, también familiares).

La Rebelión Maji Maji no alcanzó tanta repercusión mediática como la que había tenido poco antes la de los herero y namaqua de Namibia, por ejemplo, aunque los métodos y resultados fueron parecidos hasta el punto de que la colonia tardó veinte años en recuperarse, y eso con un giro radical de su política, que pasó a ser modélica en comparación con las de las colonias de otras naciones. Curiosamente, la confianza ciega en una poción milagrosa que otorgaba invulnerabilidad fue recuperada más tarde por el movimiento Mau Mau de Kenia y más recientemente por los Mai Mai del Congo. Con la misma efectividad.

http://www.labrujulaverde.com/2017/08/la-rebelion-maji-maji-de-tanganika-y-su-terrible-represion-por-los-alemanes

 

miércoles, 16 de agosto de 2017

Aparece el armamento químico que Estados Unidos y Gran Bretaña suministraron a los yihadistas sirios

“Podemos afirmar con seguridad que Estados Unidos y el Reino Unido proporcionan apoyo a las organizaciones terroristas que operan en nuestro territorio”, ha denunciado el vicecanciller sirio Faisal Mekdad en rueda de prensa.

En los almacenes que los yihadistas tenían en Alepo y los suburbios del este de Damasco se han encontrado sustancias tóxicas procedentes de Estados Unidos y el Reino Unido, ha declarado el viceministro.

Según el viceministro, se han encontrado “granadas de mano y municiones para lanzagranadas” equipadas con sustancias tóxicas irritantes CS y CN. Las municiones químicas halladas fueron fabricadas por la compañía Federal Laboratories en Estados Unidos, mientras que los agentes tóxicos fueron producidos por las empresas Cherming Defence UK (Reino Unido) y NonLethal Technologies (Estados Unidos), ha detallado Mekdad.

Mekdad ha subrayado que, de conformidad con el artículo 5 de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas, el uso de agentes tóxicos irritantes solo se permite para fines de control de disturbios, quedando prohibido su uso como medio de guerra.

“Por lo tanto, podemos afirmar con seguridad que Estados Unidos y el Reino Unido, así como sus aliados en la región, en violación de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Químicas proporcionan apoyo a las organizaciones terroristas que operan en el territorio de Siria”, ha denunciado Mekdad. El vicecanciller sirio ha añadido que “suministran a milicianos no solo armas convencionales, sino también agentes tóxicos prohibidos”.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia se ha pronunciado sobre una posible participación de Estados Unidos y el Reino Unido en la entrega de las sustancias químicas a los terroristas: “Aquí tienen todo el compromiso con el derecho internacional y el triunfo de la democracia”, ha escrito en su página de Facebook la portavoz de la Cancillería, Maria Zajarova, quien ha agregado que “suministrar a los terroristas sustancias tóxicas es incomprensible”.

¿Incomprensible? No es la mejor manera de definirlo. Criminal o terrorista serían más exactos.

https://actualidad.rt.com/actualidad/247111-siria-eeuu-reino-unido-toxicas

Marines estadounidenses ensayan una agresión militar contra Rusia

En las últimas semanas se multiplican las informaciones sobre preparativos militares de Estados Unidos contra países como Venezuela o Corea del norte, aunque existen otros planes mucho más avanzados que tienen a Rusia como objetivo del ataque, según informó “The Daily Beast” la semana pasada (1).

Según el reportaje, los marines estadounidenses han ensayado una Tercera Guerra Mundial contra Rusia en un país sin nombre de Europa del este en el simulador de combate del Camp Lejeune, Carolina del norte, Estados Unidos.

El simulador recrea una aldea con casas de adobe con techos de paja, palmeras e incluso figuras de burros. Incluso un “generador de aromas” difunde los olores artificiales a pólvora y heces “para simular las sensaciones de un despliegue en un pueblo devastado por la guerra cerca de la frontera rusa”. También se generan sonidos artificiales de combate.

Los detalles del entrenamiento son registrados por 167 cámaras de alta definición instaladas para grabar cada pulgada y ángulo de la acción.

Los actores que desempeñan el papel de civiles locales de habla rusa son en su mayoría de ascendencia europea oriental o rusa. Son inmigrantes de primera o segunda generación que hablan con fluidez ruso y otros idiomas de Europa del este.

Como parte de la simulación, los actores tienen que intentar conseguir información personal de los marines como una forma de enseñarles la importancia de la información.

Así, en una ocasión, una prostituta pidió y consiguió el número de un joven soldado durante una sesión. El veterano de la Marina, Greg Jackson, introdujo el número en bases de datos para encontrar información personal sobre el infante de Marina y otros marines conectados a él en las redes sociales. Después de la sesión, Jackson reveló al escuadrón que debido a esa trampa, se hizo con la mayor parte de las direcciones de sus domicilios.

Acabada la demagogia sobre Siria, la prensa imperialista, como el diario español “El País”, encubren las mentiras que han estado divulgando durante años y pasan ahora a referir un supuesto reparto del “botín” del que Rusia forma parte (2). En medio de una Siria en ruinas, ahora mismo hay muy poco que repartir.

Ese tipo de titulares, en los que el imperialismo se apropia de un lenguaje “leninista” para confundir, encubren que la verdadera amenaza es que Rusia sea el objeto de un nuevo reparto del mundo, como ya propuso en 2005 Madeleine Albright al frente del Departamento de Estado: “Es injusto que un solo país posea territorios tales como Siberia y el Lejano Oriente, en los cuales pueden instalarse unos cuantos Estados”.

(1) http://www.thedailybeast.com/the-simulator-training-marines-for-world-war-iii-with-russia
(2) https://elpais.com/elpais/2017/03/23/opinion/1490295304_553437.html


El imperialismo conduce al fascismo. En Afganistán los marines de Estados Unidos posan con la bandera y el símbolo de las SS nazis mientras preparan lo mismo que ya intentaron los nazis en 1941

Un sacerdote australiano abusó de dos huérfanos tras oficiar el funeral de su padre

A la izquierda Gerald Francis Ridsdale
A lo largo de su vida apostolar, el sacerdote Gerald Francis Ridsdale abusó sexualmente de cientos de niños. Nacido en 1934, comenzó a estudiar en el seminario a los 20 años y en 1961 fue ordenado sacerdote.

En la década de los ochenta comenzaron a surgir las denuncias en su contra, que derivaron en un primer juicio en 1994, en el que fue encontrado culpable y condenado a 18 años de prisión. Luego fue juzgado en el 2006, donde fue sentenciado a 13 años, y en el 2014, a ocho años más.

Está preso en la cárcel desde 1994, aunque aún se siguen investigando sus delitos. Se sabe que durante tres décadas abusó de cientos de menores de edad. Ridsdale ha reconocido además su responsabilidad en todos los delitos que se le imputaron.

El fiscal Jeremy McWilliams, a cargo de varias de la causas contra Ridsdale, comentó a la prensa algunos de los hechos aberrantes cometidos por el cura. Al diario “El Debate” comentó que en una de las agresiones sexuales a los menores, abusó de un niño y una niña tras el funeral de su padre, oficiado por él mismo.

Otro caso singular es aquel en el que despertó en medio de la noche a la hija de una familia a la cual brindaba apoyo espiritual y, con la complicidad de su padre, la llevó hasta la iglesia, donde abusó de ella. “La condujo hasta el altar donde la recostó y al oído le susurró que Jesús murió por nuestros pecados, entonces podemos ser perdonados y si confieso este pecado, podré ser perdonado”, relató el fiscal a la prensa australiana.

Entre las frases dichas a sus víctimas los expedientes muestran distintas amenazas. A un niño le dijo que la violación era “parte del trabajo de Dios”, pero que si se lo contaba a alguien, el Señor castigaría a su familia. “Es nuestro pequeño secreto, no le digas a tu mamá, o tu papá podría morir”, amenazó a otro.

https://actualidad.rt.com/actualidad/247042-sacerdote-victimas-abuso-sexual-dios

martes, 15 de agosto de 2017

Marcus Garvey: los orígenes de la lucha de los negros en Estados Unidos

Norberto Barreto Velázquez

[...] Garvey nació en Jamaica en 1887 en el seno de una familia trabajadora y numerosa. Su padre era cantero y su madre empleada doméstica. El acceso a la biblioteca de su padre alimentó su curiosidad desde muy niño. A los catorce años ya era aprendiz de impresor. Para 1907, y con solo veinte años, era uno de líderes del sindicato de impresores en la ciudad de Kingston.

La formación política de Garvey estuvo marcada por sus viajes. Como muchos otros hijos negros del Caribe inglés, emigró a Centroamérica y se estableció en Costa Rica en 1910. Allí conoció la discriminación, la miseria, el hambre y la explotación en que vivían los negros que trabajaban para la United Fruit. Esta corporación estadounidense, también conocida como el Pulpo, se dedicaba a la producción y comercialización de frutas, especialmente plátanos o bananos, y ejercía un enorme poder e influencia en toda la en la región centroamericana.
El poder de la United Fruit no intimidó a Garvey, quien, aprovechando su experiencia gremial, buscó organizar a los trabajadores bananeros en un sindicato. Fundó, además, el periódico La Nación, para denunciar la crueldad y la explotación que sufrían los migrantes negros. Sus actividades no pasaron desapercibidas por las autoridades costarricenses, que le expulsaron en 1911.

Tras una breve estadía en Jamaica, viajó en 1912 a Inglaterra. En la metrópoli asistió al Birkbeck College de la University of London y trabajó en dos periódicos panafricanos, The African Times y el Orient Review. Regresó a Jamaica en 1914 y fundó la Universal Negro Improvement Association (Asociación Universal de Desarrollo Negro, UNIA) con el objetivo de unir a todos los negros del mundo para convertirles en un pueblo soberano con un estado-nación en el continente africano. Esta organización se convertirá en el grupo nacionalista negro con el mayor número de integrantes de la historia. Se calcula que en la década de 1920 la UNIA contaba con más de mil sucursales a nivel mundial. De éstas, 270 estaban ubicadas en África, el Caribe y América del Sur; el resto en Estados Unidos. Ningún área con una población negra significativa carecía de una sucursal de la UNIA.

En 1916 se radicó en Nueva York, donde desarrolló una intensa labor organizativa, que tuvo una gran acogida entre la población afroamericana. Es en Estados Unidos que la UNIA se convirtió en un movimiento de masas. Establecer el tamaño de su membresía no es tarea fácil. Garvey llegó a reclamar seis millones de miembros a nivel mundial, lo que podría ser un número exagerado. Lo que resulta indiscutible es que contaba con millones de miembros a nivel global. Podríamos tener un idea de su tamaño si tomamos en cuenta la celebración de la primera “UNIA International Convention of the Negro People” en 1920. Durante un mes, 25,000 delegados de todas partes del mundo se reunieron en el Madison Square Garden para discutir los problemas de la raza negra. Durante ese mes la UNIA celebró grandes marchas por las calles de Nueva York con la participación de la African Legions y las Black Cross Nurses. Ambos eran grupos auxiliares de la UNIA, el primero era un grupo paramilitar y la segunda era un cuerpo de enfermeras creado a semejanza de la Cruz Roja. La convención culminó con la aprobación de la Declaration of the Negro Peoples of the World.

El éxito de su discurso inflamatorio llamó poderosamente la atención de las autoridades estadounidenses, especialmente, del Bureau of Investigation, que más tarde será conocido como Federal Bureau of Investigation o FBI. Creado en 1909 por el Secretario de Justicia Charles Bonaparte, el Bureau of Investigation atendía temas estrictamente nacionales, como el fraude, el radicalismo y el robo de bancos. La división de inteligencia del Bureau, dirigida por Edgar J. Hoover, infiltró a la UNIA y fabricó un caso legal en contra Garvey con pruebas y testigos cuestionables. El objetivo del Estado era claro: acabar con un movimiento que consideraban radical descabezándole. Garvey fue encarcelado en la penitenciaria de Atlanta, donde estuvo preso casi tres años hasta ser liberado y deportado a Jamaica en noviembre de 1927.
De regreso a su patria, Garvey continuó con su campaña a favor de los negros, pero su encarcelamiento y deportación afectaron negativamente a la UNIA. En Jamaica enfrentó la animosidad de las autoridades coloniales británicas, que no veían con buenos ojos su presencia en la isla. En 1929 fundó el People´s Political Party, el primer partido moderno en la historia jamaiquina. Seis años más tarde se estableció en Londres, donde murió en 1940.

¿Cómo explicar el éxito de Garvey, especialmente, en los Estados Unidos? Para ello es necesario enfocar el contexto histórico en el que su mensaje se desarrolló.

En las primeras décadas del siglo XX, los pueblos negros enfrentaban serios problemas ante la supremacía global del occidente blanco. El imperialismo moderno se encontraba en su mayor momento de auge. África había sido sometida y era explotada por las fuerzas coloniales europeas. Sólo Liberia y Etiopía habían escapado de la labor civilizadora del hombre blanco.

En Estados Unidos, los afroamericanos enfrentaban condiciones muy difíciles desde finales del siglo XIX. Tras el fin de la guerra civil, éstos disfrutaron de un corto periodo de libertad e igualdad. Durante este periodo, conocido como la Reconstrucción, ciudadanos afroamericanos llegaron ser electos alcaldes, gobernadores y legisladores, tanto estales como federales. Sin embargo, a finales de la década de 1870, los negros habían perdido sus derechos políticos gracias al desarrollo de un sistema de segregación racial conocido como “Jim Crow”. Fueron creados mecanismos legales para negar o limitar el derecho al voto de los afroamericanos y marginarles social y económicamente. Con el fin de separar las razas, se aprobaron leyes segregando racialmente las escuelas, los parques, y hasta las fuentes de agua. Los matrimonios entre blancos y negros fueron declarados ilegales en varios estados de la Unión. En 1896, la Corte Suprema sancionó la segregación racial en una de sus decisiones más controversiales. En “Plessy v. Ferguson” la corte determinó que era constitucional la separación de las razas si la forma de alojamiento, transporte, etc. no variaba. Nació así la doctrina del “separate but equal” que sobreviviría hasta la década de 1950.

Los afroamericanos no sólo fueron arrebatados de sus derechos políticos, segregados y marginados, sino también fueron víctimas de la violencia racial. Entre 1880 y 1920, miles de ellos fueron linchados por el mero hecho de ser negros. Durante este largo periodo, el gobierno federal dejó abandonados y sin protección a miles de sus ciudadanos negros.

Las oportunidades de mejora económica provocadas por la primera guerra mundial produjeron una gran migración de afroamericanos. La escasez de mano de obra en fábricas y otras empresas que produjo el estallido y entrada de Estados Unidos a la hecatombe europea, generó oportunidades de trabajo para miles de afroamericanos. Entre 1914 y 1920, entre 300,000 y 500,000 afroamericanos emigraron de las zonas rurales del sur a las ciudades del norte.   Varias ciudades industriales del norte vieron crecer su población afroamericana de forma impresionante. Por ejemplo, en Chicago la población afroamericana creció un 150%, es decir, unas 65,000 personas. Detroit es otro caso impresionante, ya que su población negra creció un 600% con la llegada de unos 35,000 afroamericanos. Para 1930, el 49% de la población de Manhattan era negra.

El parentesco y el sentido de comunidad jugaron un papel muy importante en el desarrollo de esta migración masiva. Afroamericanos residentes en el norte propagaron las noticias sobre las oportunidades de trabajo que llevaron a miles de negros a abandonar lo que había sido su hogar para aventurarse en un territorio nuevo y desconocido. Iglesias, clubes, logias y otras organizaciones afroamericanas patrocinaron la emigración de los negros sureños. La violencia racial de que eran objeto los negros en el sur −en especial, los linchamientos−, la pobreza en que vivían, la falta de oportunidades, los bajos sueldos y otros factores les empujaron a esta aventura.

El arribo de miles de negros provocó serias tensiones raciales en el norte. La violencia racial fue común, en especial, los motines. Por ejemplo, en julio de 1917, una turba de blancos enfurecidos atacó a ciudadanos afroamericanos, matando unas 200 personas en la ciudad de East St. Louis, en el estado de Illinois. Los recién llegados descubrieron que el hecho de haber salido del sur no les libraba del prejuicio racial y la segregación, como tampoco de la violencia. Las uniones obreras se negaron a aceptarles como miembros y se les negaba acceso a restaurantes, escuelas, etc. Esto llevó a algunos negros a plantearse el retorno a África como la única salida para los problemas que enfrentaban.

La guerra permitió que miles de afroamericanos se incorporaran a las fuerzas armadas, donde también fueron víctimas del racismo y la discriminación. Se les organizó en unidades racialmente segregadas al mando de oficiales blancos y se les prohibió ingresar a la Infantería de Marina y a la Guardia Costanera. El Ejército y la Marina relegaron a los afro-americanos a trabajos en las cocinas, las lavanderías, etc. Cientos de soldados negros sufrieron los abusos y maltratos de sus superiores, sobre todo, de los oficiales sureños. Además, sufrieron la hostilidad y el racismo de los soldados blancos.

Sólo uno de cada cinco de los 200.000 soldados negros que fueron enviados a Europa vio acción. Las unidades afroamericanas que sí pelearon lo hicieron con distinción y fueron condecoradas por el gobierno francés con la Croix de Guerre por su valor.

Haber participado en una guerra defensa de su país generó grandes expectativas entre los veteranos negros, quienes esperaban recibir un trato más justo de su sociedad. Desafortunadamente, sus expectativas no se cumplieron, pues a su regreso continuaron siendo víctima del racismo, la discriminación y la violencia. La presencia de los veteranos negros fue vista como una amenaza   a la supremacía blanca y más de uno fue linchado o quemado vivo con su uniforme. En 1919, durante el llamado “Red Summer”, la violencia fue generalizada con 89 linchamientos y 25 motines raciales en un periodo de siete meses. El peor de estos motines duró trece días en la ciudad de Chicago y causó 38 muertes y 537 heridos, y dejó a mil familias sin casa. Tal nivel de violencia inspiró al poeta afroamericano Claude McKay su famoso poema “If I must die”.

Garvey y la UNIA coincidieron con el llamado Renacimiento de Harlem. Este despertar artístico, y especialmente literario, que vivió ese barrio neoyorquino en los años 1920, le convirtió en la capital de la diáspora africana. Contrario a los escritores del Renacimiento de Harlem que se concentraron en temas artísticos, a Garvey le preocupaban temas sociales y la lucha política de los descendientes de africanos alrededor del mundo

La década de 1920 fue también testigo del renacer del Ku Klux Klan. El Klan surgió en el sur luego de finalizada la guerra civil como un grupo paramilitar y terrorista compuesto por veteranos blancos sureños que se dedicaron a perseguir e intimidar a los negros libertos. Víctima de la represión gubernamental, el Klan entró en crisis y casi desapareció del panorama. En los años 1920 el Klan resurgió de sus cenizas para convertirse en una organización nacional que contaba para 1924 con 2 millones de miembros. El renacer del Klan estuvo acompañado de una fuerte violencia racial. Los linchamientos de ciudadanos negros se hicieron muy comunes y no sólo en el sur, sino también en otras regiones del país. En esta nueva etapa, el Klan no se limitó a perseguir y aterrorizar a ciudadanos negros. Los inmigrantes también fueron objeto de la atención de los miembros del Klan, quienes les consideraban indeseables.

En este contexto de violencia racial y de gran frustración no debe sorprender que el discurso nacionalista de Garvey calara hondo. Éste mostró, además, grandes dotes como orador, organizador e impresor. A su llegada a la ciudad de Nueva York Garvey compró un auditorio al que llamó Liberty Hall donde realizaba reuniones nocturnas con miles de asistentes. También fundó un periódico, The Negro World, que sirvió como vocero principal de UNIA. Éste se publicó en Harlem entre 1918 y 1933, y se convirtió en un medio donde escritores negros no muy conocidos podían escribir desde la perspectiva de los afroamericanos. The New Negro World era un semanario con un precio accesible para las personas de bajos ingresos que llevó el mensaje de Garvey a lugares tan recónditos como África. Su circulación estuvo entre los 50,000 y 200,000 ejemplares.

Otro elemento clave del éxito de Garvey está en su mensaje de dignidad, esperanza y auto estima, ya que eso era, precisamente, lo que afroamericanos necesitaban oír en ese momento. Dos ideas interrelacionadas definen el pensamiento garveyano: empoderamiento y nacionalismo negro. Veamos cada una de ellas.

Garvey partía de la premisa de que los negros aceptaban la opresión y la deshumanización de la que eran objeto. Creía que éstos tenían el poder de determinar su propio destino a pesar de la abrumadora opresión política, social y económica de que eran víctimas. Sin embargo, no eran capaces de ejércelo porque no estaban cociente de su poder. Era, por ende, necesario empoderarles y concientizarles para que buscaran y dieran lo mejor de sí mismos y reentraran victoriosos a la Historia [...]

Para empoderar a los negros eran preciso desarrollar su conciencia racial y nacionalista a través de una “positive African identity”. De ahí que su discurso promoviera el orgullo racial, rescatara el pasado histórico de los pueblos negros y subrayara la belleza de la raza negra. Como parte de este esfuerzo, fue creada la UNIA Historical Society para promover el estudio de la historia de la raza negra. Garvey estaba convencido de que “A people without the knowledge of their past history, origin and culture is like a tree without roots.”

Para desarrollar esta conciencia racial y nacionalista la UNIA llevó a cabo actividades culturales y fueron creados símbolos nacionales como la bandera y el himno africanos. En sus actividades, los miembros de UNIA hacían un uso intenso, por no decir exagerado, de uniformes militares e indumentaria académica como espadas, bicornios, plumas, togas y birretes. Esa ostentación de grandeza y pomposidad era parte del esfuerzo de la UNIA para promover la autoestima racial de los afroamericanos. Garvey consideraba imprescindible que éstos entendieran que “The Black skin is not a badge of shame, but rather a glorious symbol of national greatness.”

Para él no bastaba con empoderar a los negros a nivel ideológico y político, era también necesario hacerlo a nivel económico. No habría libertad ni seguridad si éstos seguían dependiendo de los recursos de los blancos. De ahí que los esfuerzos de UNIA estuvieran dirigidos a crear mecanismos que le permitieran a los negros desarrollar un mayor nivel de autosuficiencia. Con ese fin fueron creadas, en 1919, la Negro Factories Corporation y la Black Star Line. La primera buscaba construir fábricas para producir bienes manufacturados con capital y mano de obra negra, y la segunda era un compañía de vapores para facilitar la transportación de carga y, eventualmente, de pasajeros. La Black Star Line llegó a adquirir tres barcos, el Yarmouth, el Shadyside y el Kanawha. UNIA también inició y promovió otros negocios como un restaurante, una lavandería, un hotel, una universidad, etc. Estas empresas no fueron del todo exitosas por las limitaciones de la organización. Por ejemplo, los encargados de la Black Star Line carecían de experiencia en ese tipo de negocio y, por ende, no es de extrañar los problemas de mala administración que limitaron su éxito. La UNIA también creo programas que atendían las necesidades diarias de sus miembros como cooperativas industriales que proveyeran empleo, servicios médicos para atender a los enfermos y servicios financieros para ayudar a sus miembros en momentos difíciles.

El empoderamiento venía acompañado de un fuerte panafricanismo. La UNIA buscaba elevar a los negros a nivel global para que pudieran sobrevivir cultural, política, económica e independientemente. Para ello era indispensable que ejercieran su derecho a la autodeterminación y accedieran a un gobierno propio, construyeran un estado nación [...]

Garvey estaba convencido de que dadas las limitaciones que imponía la segregación, los negros tenían que regresar a África. Sólo en África los afroamericanos escaparían de la dominación social, política y económica de los blancos. Sólo en África serían libres. Su defensa del llamado separatismo negro era, por ende, una consecuencia del segregacionismo legal. Contrario a lo que planteaban líderes negros como Booker T. Washington, para Garvey, la asimilación no era una alternativa real [...]

El panafricanismo de Garvey promulgaba el retorno a África y el sueño de unir a todos los pueblos negros del mundo para reintegrarles a un África libre y unida.

Garvey no fue el primero en proponer el regreso a África como la solución a los problemas de los afroamericanos, ya que éste había sido un tema recurrente por más de cien años. Ya en el siglo XVIII grupos de negros libres lo plantearon como una posibilidad ante los peligros que enfrentaban en una sociedad esclavista. Garvey uso la estructura internacional de su organización y su notoriedad para popularizar y relanzar, la idea del regreso a África en un momento de gran frustración y dolor para los afroamericanos [...]

En conclusión, Para Garvey, el empoderamiento –y, por ende, la liberación de los negros- estaba ligado al desarrollo de un orgullo cultural y racial, la posesión de recursos económicos, el regreso de los afroamericanos a África y la creación de una nación-estado africana unida.

Víctima de la persecución política y de sus propios errores y limitaciones, Garvey no pudo cumplir con los objetivos de su nacionalismo negro. A pesar de ello, ejerció una gran influencia en la lucha de los afroamericanos por la igualdad, la libertad y la dignidad. Garvey dio vida a un nuevo sueño para los afroamericanos, frustrados de vivir en una sociedad que no reconocía sus sacrificios y negaba su humanidad. Al devolverles la fe perdida y levantarle sus autoestima, Garvey enseñó a los afroamericanos a soñar en grande, a valorar su pasado histórico y la belleza del color de su piel. Garvey le recordó a los afroamericanos que los negros no siempre habían no habían sido esclavos, ni habían estado sometidos.

Garvey subrayó la importancia del poder –económico, político, cultural y social- como herramienta de liberación. Los afroamericanos debían entender que poseían ese poder y, por ende no tenían que esperar a que se les concediera para alcanzar la libertad individual y colectiva. Para ejercer tal poder era necesario autoconfianza, cooperación, unidad, educación y disciplina. Sólo así los afroamericanos serían capaces de enfrentar exitosamente a los enemigos de la raza negra: la segregación, el colonialismo, la explotación económica, la violencia racial, etc.

En última instancia, su máxima aportación es, sin lugar a dudas, haber tenido la osadía de cuestionar y retar el orden social, político y económico de los blancos en un contexto adverso y muy peligroso.

Conferencia dictada en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano, Miraflores, Lima, 23 de febrero de 2017 (https://norbertobarreto.wordpress.com/)

Una empresa israelí fabrica bombas de racimo prohibidas con fondos de la Unión Europea

La Unión Europea está otorgando millones de dólares de fondos de “investigación” a una empresa, Elbit Systems, que ayuda a Israel a evadir la prohibición internacional de fabricar armas de racimo.

Las municiones de racimo o bombas “clúster” distribuyen pequeñas bombas sobre una amplia zona, lo que representa una amenaza inmediata e indiscriminada para los civiles. Muchas de las bombas no explotan tras el impacto, pero siguen causando la muerte y las lesiones mucho después de ser despedidas, convirtiéndose en minas “de facto”.

La empresa Elbit Systems suministra al ejército israelí los nuevos cañones de artillería porque un fabricante europeo restringiría a Israel el empleo de munición de racimo.

Sin embargo, la Comisión Europea, el órgano ejecutivo de la Unión Europea, se encoge de hombros, insistiendo a The Electronic Intifada en que la financiación sigue las directrices éticas (1).

La Unión Europea apoya verbalmente la prohibición internacional de armas de racimo y minas terrestres. En respuesta a una pregunta de The Electronic Intifada, un portavoz de la Comisión Europea consideró que las prohibiciones eran un “gran logro diplomático” que el bloque de 28 miembros quería ver plenamente implementado.

Pero la Unión Europea no planea ninguna acción para responsabilizar a Israel o a la empresa Elbit.

Durante su invasión de 2006 al Líbano, Israel disparó más de un millón de municiones de racimo en el país. “Lo que hicimos fue demente y monstruoso, cubrimos pueblos enteros en bombas de racimo”, señaló un oficial del ejército israelí al diario Haaretz de Tel Aviv (2).

Esas armas siguen representando un peligro para las personas en el Líbano. Desde la invasión israelí de 2006, según la embajada estadounidense en Beirut, más de 40 personas murieron y 300 resultaron heridas por artefactos explosivos sin detonar.

Los dirigentes israelíes amenazan regularmente con liberar aún más poder de fuego contra civiles en una futura guerra contra el Líbano.

En 2011, al comienzo de la Guerra de Libia, también aparecieron bombas de racimo lanzadas por la Marina de Estados Unidos sobre las áreas residenciales de Misrata. En total los bombardeos de la OTAN contra Libia asesinaron a 718 personas.

(1) https://electronicintifada.net/blogs/ali-abunimah/eu-funds-firm-supplying-israel-banned-cluster-weapons
(2)  https://www.haaretz.com/news/idf-commander-we-fired-more-than-a-million-cluster-bombs-in-lebanon-1.197099

http://prensaislamica.com/sitio/fondos-de-la-ue-suministran-a-israel-con-armas-de-racimo-prohibidas/