jueves, 10 de diciembre de 2015

Continúa la expansión de la OTAN hasta las fronteras de Rusia

La decisión, calificada de “histórica”, de la OTAN de invitar a Montegro a incorporarse a sus filas puede acabar con el país balcánico convertido en el afiliado número 29 de la alianza militar imperialista.

Montenegro fue el último integrante de la antigua Yugoeslavia en lograr su independencia en 2006, es decir, que sólo tiene nueve años de historia.

Para que la independencia de Montenegro fuera posible, previamente la OTAN tuvo que desatar una feroz guerra civil en los Balcanes para destruir hasta los últimos restos de Yugoeslavia.

Montenegro es un país minúsculo con 630.000 habitantes, pero tiene dos puertos en el Mediterráneo y una envidiable posición estratégica en los Balcanes. Sus fronteras miran a Albania, Croacia (miembros ambos de la OTAN), Kosovo (un protectorado de la OTAN), Serbia y Bosnia-Herzegovina.
 
El país balcánico es un importante como depósito de armas y material de guerra. En su territorio hay diez grandes fortines subterráneos construidos en la época de la Guerra Fría. Tiene hangares fortificados para aviones, que fueron bombardeados en 1999 por la OTAN, pero con el apoyo financiero de la Unión Europea ha iniciado su reconstrucción.

Montenegro también es un candidato para entrar en la Unión Europea, a pesar de que a la cabeza del gobierno se encuentra Milo Djukanovic, al que desde 2013 la Europol, la oficina europea de policía, tiene fichado como un narcotraficante.

En efecto, Montenegro es un punto de entrada de la heroína procedente de Afganistán y el centro más importante para el lavado del dinero sucio procedente de su comercio. De esta manera la OTAN controla tanto el centro de producción (Afganistán), como el de distribución (Montenegro) de la heroína.

La incorporación de Montenegro a la OTAN forma parte del cerco trabado en torno a Rusia, una política de provocación iniciada en 1999, cuando se incorporaron Polonia, Chequia y Hungría, los tres antiguos miembros del Pacto de Varsovia.

En 2004 la OTAN incorporó a otros siete antiguos países del este de Europa: Estonia, Letonia, Lituania (integrantes de la extinta URSS), Bulgaria, Rumanía, Eslovaquia (integrantes del Pacto de Varsovia) y Eslovenia (antes integrante de Yugoeslavia).

En 2009 integró a Albania (antiguo miembro del Pacto de Varsovia) y Croacia (antes integrante de Yugoeslavia).

La integración de Montenegro se produce en medio de fuertes protestas populares y la puerta queda abierta para que otros países (Macedonia, Bosnia-Herzegovina, Georgia y Ucrania) también lo hagan posteriormente.

Poco a poco la OTAN estrecha el nudo corredizo en torno al pescuezo de Rusia como si se tratara de la ejecución de un ahorcamiento brutal. Al mismo tiempo se lamenta cuando el condenado patalea y protesta...

Fuente: http://ilmanifesto.info/la-nato-si-allarga-ancora/

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