viernes, 30 de diciembre de 2016

Las fuerzas especiales del Pentágono combaten en las mismas filas que los kurdos

Soldados USA en Siria disfrazados de FDS
El viernes 23 la cadena de televisión Turkish NTV emitió una entrevista con John Bass, el embajador estadounidense en Ankara para defender los vínculos que ligan al imperialismo con el movimiento kurdo en Siria de YPG, al que Turquía considera una pantalla del PKK y, por lo tanto, de carácter terrorista.

El embajador admitió el apoyo del Pentágono a las FDS, la coalición creada por ellos en octubre del año pasado para disimular ante Turquía. Las FDS agrupan a pequeñas milicias árabes y turcomanas, aunque es abrumadoramente un sobrenombre de las YPG. Por lo tanto, a través de FDS Estados Unidos está apoyando a YPG y PKK.

Estas declaraciones tienen relación con la firma por parte de Obama ese mismo día, de la ley fiscal de Defensa autorizando la entrega de armamento a “la oposición” siria.

Para evitar la ruptura definitiva con el gobierno de Erdogan, el embajador matizó que Estados Unidos no apoyaba el proyecto del PKK de unificar los tres cantones kurdos del norte de Siria: Afrin, Kobane y Cizre.

Quedó en el aire a qué llama el embajador “apoyo” y si el mismo tiene algún tipo de límite. Lo que Bass dijo fue que “directamente” Estados Unidos no apoyaba a YPG o PKK, como es natural, porque esta última está en el listado de organizaciones terroristas.

El apoyo es sólo “indirecto”, es decir, a través de las FDS, un puro eufemismo. Además, añadió, “nosotros no hemos suministrado armas sofisticadas a YPG. Nosotros no hemos entregado armamento pesado a YPG”. Esto último es reconocidamente falso porque ha trascendido en los medios que las FDS han recibido misiles antitanque.

Pero podemos prescindir de ello para admitir que los imperialistas no entregan cualquier clase de armamento a sus peones y suponer que esos límites son los mismos para FDS-YPG-PKK que para cualquier otro grupo armado de los numerosos que combaten en Siria, incluido Al-Qaeda-Frente Al-Nosra-Fatah Al-Sham, por poner ejemplo.

A partir de ahí corremos el riesgo de creer que los imperialistas se limitan a entregar armamento y munición a sus peones. No es así. Las armas hay que saberlas utilizar y cualquiera no sabe disparar un misil antitanque. Con las armas van la legión de instructores y consejeros que entrenan a los que disparan.

Pero como en la Guerra de Siria todas las partes están utilizando armamento extraordinariamente sofisticado, si las FDS no son quienes lo hacen es porque lo hacen directamente los comandos de operaciones especiales del Pentágono que combaten con las FDS-YPG-PKK codo con codo en cada frente y en cada trinchera.

Un ejemplo de ello lo ha mostrado la agencia Reuter hace un par de días. La información decía que el Califato Islámico estaba lanzando coches bomba dirigidos por kamikazes, entre otros contra las posiciones de las FDS, y que estos habían logrado destruirlos antes de que alcanzaran sus objetivos gracias una de esas armas sofisticadas suministradas por la “coalición internacional”, reconocía Talal Silo, portavoz de las FDS.

Luego el referido portavoz no tenía en cuenta los eufemismos y añadía que las fuerzas especiales de Estados Unidos luchan “al lado de nuestras fuerzas”, es decir, que las FDS se componen de las milicias kurdas de YPG, más árabes, más turcomanos, más mercenarios del Pentágono.

Ante este tipo de declaraciones hay que preguntarse si las tropas que los imperialistas han puesto sobre el terreno en el norte de Siria se someten a las órdenes de los mandos de las FDS, lo cual sería simplemente inaudito: en la Guerra de Siria todas las milicias que se enfrentan al gobierno de Bashar Al-Assad han estado dirigidas por mandos de la OTAN, de la CIA y del Pentágono, incluidas las FDS y, por consiguiente, las milicias YPG-PKK.

En mayo de este año el general Joseph Votel, comandante en jefe del Pentágono para Asia central y Oriente Medio, visitó en persona en Kobane a los oficiales, estadounidenses y kurdos, que dirigen las operaciones de las FDS en el norte de Siria.

Si prescindimos de eufemismos, parece bastante evidente que no es el imperialismo quien apoya a las FDS sino las FDS quienes apoyan al imperialismo, es decir, que forman parte de la estrategia del imperialismo en Oriente Medio.

En Siria no hay una tercera fuerza entre el gobierno de Bashar Al-Assad y los imperialistas que han desatado la guerra.



Las tropas del Pentágono combaten en Siria como FDS-YPG-PKK


1 comentario:

  1. Los kurdos nos han traicionado a todos... Tras acabar con Daesh y Al Qaeda tienen que acabar con ellos los sirios y Rusia.

    ResponderEliminar