miércoles, 11 de enero de 2017

Fischer: un pacifista que exige el rearme del ejército alemán

Fischer en su época contestataria
No hay nada más peligroso que un pacifista, porque llaman a la guerra mientras hablan de paz. Es el caso de un personaje siniestro, Joschka Fischer, que llegó a ser jefe de Los Verdes en Alemania procedente de los más furibundos grupúsculos de la extrema izquierda, un poco al estilo del portugués Durao Barroso, que saltó del maoísmo al banco Goldman Sachs después de un triste periplo en la Comisión Europea.

El pacifista Fischer llegó a ser ministro de Asuntos Exteriores y le correspondió el honor de ser el primero que sacó al ejército alemán fuera de su país desde 1945. Siempre se mostró partidario del rearme de Alemania y el mantenimiento de una alianza estrecha entre la Unión Europea y Estados Unidos dentro de la OTAN.

Ese fue el motivo de la crisis de gobierno en 2003 entre Los Verdes y la socialdemocracia. A diferencia de Fischer, el canciller Schröder pretendía reforzar los lazos de Alemania con Rusia.

Pero los tiempos están cambiando a marchas aceleradas, incluso para el canalla de Fischer, que de tonto no tiene un pelo. Ahora mismo, con el acercamiento entre Trump y Putin, la OTAN ya no es una apuesta segura para el imperialismo alemán, por lo que Fischer propone el rearme del Bundeswehr y una mayor aproximación a Francia, independientemente de la Unión Europea. Así lo ha manifestado en un artículo que publicó el lunes el diario Süddeutsche Zeitung.

La llegada de Trump a Washington va a sacudir la Unión Europea, pronostica Fischer, tanto como a la OTAN. Ni una ni otra son fiables para Alemania porque desde Washington y Moscú van a tratar de desestabilizar al Viejo Continente apoyando a los movimientos nacionalistas, contrarios a Unión, que necesita un Plan B, alternativo al actual.

El plan de Fischer es constituir a la Unión Europea en un tercero en discordia, incluso sin la Unión, sobre la base de los Estados que forman parte de ella, por lo que no es nada diferente de las propuestas de los partidos euroescépticos, tan en boga, como el Frente Nacional en Francia o el Movimiento 5 Estrellas en Italia.

El impulso al nuevo militarismo alemán no es, sin embargo, obra sólo de Fischer. Comenzó hace tres años cuando el preseidente alemán Gauck, el ministro de Asuntos Exteriores Frank-Walter Steinmeier y la ministra de Defensa Ursula von der Leyen proclamaron solemnemente el “fin de la contención alemana” y, como consecuencia de ello, el militarismo, el rearme y las aventuras bélicas más allá de las fronteras.

Ahora mismo el Bundeswehr inicia una de esas salidas y pronto estará desplegado en Mali, en el corazón del Sahel. Nada menos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario