jueves, 16 de febrero de 2017

Los mismos perros con los mismos collares

Bianchi

Y no distintos.

Parece ser que los expresidentes Felipe González y José María Aznar -amén del ex ministro de Justicia del PP, Alberto Ruiz-Gallardón, el vividor Albert Rivera y hasta la guinda folklórica de Bertín Osborne- se han reunido en la sede del despacho de abogados Cremades&Calvo Sotelo para defender al criminal “opositor” a Maduro Leopoldo López, todo ello, por supuesto, con el propósito de devolver la “democracia” a la República Bolivariana de Venezuela.

Y también parece ser que Pablo Iglesias Turrión ha dicho que González se ha unido a “la extrema derecha internacional” con esa petición que ya hizo cuando fue a Caracas y tuvo que salir por la puerta trasera y por piernas, Fue entonces que la Internacional Socialdemócrata tuvo que enviar a Zapatero para vender la misma mercancía averiada pero con rostro más amable, más “Bambi”, como le llamó el muñidor Alfonso Guerra (postura, la zapateril, que loa P.Iglesias a la vez que critica a los anteriores “por echar gasolina al fuego”).

La verdad es que no sorprende nada la postura de un mercachifle como González (que hasta mentía diciendo que su padre fue represaliado por “republicano”) ni la del resto que va de suyo. Abrir la boca la “vieja guardia” del PsoE, los Leguina, Corcuera, F.Vázquez, Redondo Terreros, Eligio Hernández, (“El Pollo del Pinar”), a quienes pasean por las tertulias cavernícolas radio-televisivas, y aplaudirles lo más reaccionario y facha de la caverna española todo uno. No se preguntan qué habrán hecho mal para que les palmeen estos ultramontanos, se supone que en sus antípodas ideológicas (?), al revés: se esfuerzan por ponerse a la altura de la fachongada y compiten por ver quién la suelta -la burrada- más gorda.

Estoy de acuerdo con Iglesias -es fácil estarlo tratándose de este “percal”-, pero apuesto a que el líder de “Podemos” le tuvo (no sé ahora) a Felipe González por un político “de izquierdas” que ha degenerado en lo que vemos actualmente, un tipo repugnante, moral y políticamente hablando. Y es aquí donde difiero -como en casi todo de este bluff- pues estimo que González y su Partido -reconstruido a toda hostia por la socialdemocracia alemana (igual que el PS portugués de Mario Soares, recién extinto) dándole respiración asistida en los estertores del franquismo cuando cabían en un taxi- no han sido jamás un partido de izquierdas (nos saltamos la etapa de la II República o la del lassalleano Pablo Iglesias, el fundador), por lo tanto, no cabe el aspaviento ni fingir sorpresa: ¡¡ ya eran así !!

Ahora, simplemente, toca quitarse la careta, la máscara, para ver su rostro podrido que, como diría Bergamín, se alimentaron del franquismo comiéndose sus gusanos.

Buenos días.

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