jueves, 2 de febrero de 2017

Los móviles y las aplicaciones de Google son la mejor herramienta de trabajo del FBI

El FBI está autorizado a vigilar a los periodistas, según una investigación de documentos confidenciales llevada a cabo por Cora Currier (1). Uno de los documentos hallados por Currier es una “Guía para Investigaciones y Operaciones Nacionales” y otras regulaciones secretas que datan de 2013.

Otra Guía reservada de 21 de septiembre de 2015 describe el reclutamiento de confidentes, una categoría en la que cualquier persona, incluídos los niños sin conocimiento de sus padres, puede ser incluida.

La Guía también explica la manera de presionar a las personas obteniendo información sobre ellas para que se decidan a trabajar como chivatos.

Dicha Guía dedica un capítulo entero a los confidentes extranjeros, en especial a los que carecen de su documentación en regla, que pueden ser chantajeados por la policía para servir como confidentes. Para ello, la Guía establece que previamente deben ponerse en contacto con las oficinas de inmigración.

Cuando ya no les resultan útiles, los policías del FBI tienen órdenes de colaborar con los funcionarios de inmigración para localizar a los indocumentados y expulsarlos del país.

Para obtener el registro telefónico de un periodista los policías sólo necesitan el aval de otros dos funcionarios, lo que les permite eludir la autorización judicial. Lo mismo ocurre con las conexiones a internet y los correos electrónicos.

En 2012 se conoció que el FBI había elaborado un programa para vigilar las comunicaciones a través de Skype (2).

En junio del año pasado, para probar que un detenido había cometido un atraco, el FBI recurrió a Google Location History (3), una aplicación del móvil que permite localizar cada uno de los desplazamientos de cada usuario.

El FBI no sólo accedió a los datos de la empresa de telefonía ATT con la que el detenido tenía contratado el móvil, sino a Google porque su historial de localización le permitía saber al minuto cada uno de sus pasos con mucha mayor precisión.

Para obtener el historial de Google, tanto de detenidos como de cualesquiera otros, el FBI ha publicado una guía, cuya consecuencia más inmediata es que ahora los policías se dedican a investigar en dónde se encuentra cada cual en cada momento de su vida, no sólo para investigar un posible delito sino para chantajear a las personas y convertirlas en soplones.

Los móviles y las aplicaciones de Google se han convertido así en la mejor herramienta de trabajo del FBI.

(1) https://theintercept.com/series/the-fbis-secret-rules/
(2) https://news.cnet.com/8301-1009_3-57439734-83/fbi-quietly-forms-secretive-net-surveillance-unit/
(3) https://www.theverge.com/2016/6/1/11824118/google-android-location-data-police-warrants

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