martes, 30 de mayo de 2017

Desmantelada la red de espionaje de la CIA en China

Durante décadas la CIA fue tejiendo una importante red de informadores al más alto nivel en el gobierno de China y, sobre todo, en sus fuerzas armadas, aprovechando el fango de corrupción que envuelve el funcionamiento de aparato administrativo en el país asiático.

A partir de 2010 los miembros de la red fueron cayendo con cuentagotas, hasta que la semana pasada la operación se dio por terminada con la ejecución de al menos una docena de espías y el encarcelamiento de unos seis u ocho más, un golpe del que —como siempre— sólo conocemos la versión estadounidense, que esta vez procede del New York Times (*).

“Es uno de los mayores fracasos de la inteligencia en las últimas décadas”, reconoce el periódico, y la CIA no sabe de dónde ha llegado el golpe que les ha dejado sordos, por lo que ha abierto una investigación interna, en colaboración con la división de contraespionaje del FBI, con el nombre clave de “Honey Badger” para averiguar el origen de la filtración.

La investigación ha repasado al milímetro las biografías de los funcionarios de la embajada de Estados Unidos en Pekín para averiguar si en ella había un topo del contraespionaje chino.

También revisaron la posibilidad de que China fuera capaz de descifrar las comunciaciones entre Langley y Pekín y, finalmente, que el topo de los chinos estuviera dentro de la propias filas de la CIA.

Entre 2008 y 2011 nada menos que 57 residentes en Estados Unidos fueron juzgados por enviar a China información clasificada a cambio de dinero, lo que sumaba a los casos de Aldrich Ames y Robert Hanssen, dos de los casos más sonados de infiltración de China en los aparatos de inteligencia de Estados Unidos.

Las sospechas se concentraron luego sobre un antiguo analista, especializado en China, pero las pistas no condujeron a ninguna parte. También repasaron las reuniones de los espías de la CIA con sus fuentes sobre el terreno, que no reunían todos los requisitos de seguridad, ya que solían quedar en restaurantes en los que los chinos habían puesto aparatos de escucha, e incluso los camareros eran miembros de la inteligencia china.

En fin, la CIA no sabe de dónde les ha llegado el golpe, pero el hecho es que ya no pueden disfrutar de la información privilegiada de que gozaban antes.

(*) https://www.nytimes.com/2017/05/20/world/asia/china-cia-spies-espionage.html

‘Los rusos fuera, los americanos dentro y los alemanes bajo control’

Ante cumbres como la del G7, el tratamiento de la prensa suele ser un bien termómetro del “climax” de eso que los marxistas califican como “contradicciones interimperialistas”, o sea, el estado de las mutuas relaciones entre las grandes potencias, sus acuerdos y desacuerdos.

En la reciente que se ha celebrado en Sicilia, la atmósfera no ha podido ser peor, algo característico desde la llegada de Trump a la Casa Blanca. Ni siquiera han logrado ponerse de acuerdo para redactar un comunicado conjunto sobre todos los puntos del orden día. Un periódico alemán dice que se reunieron “para nada” y que más valdría haber dedicado sus esfuerzos a otros asuntos.

Desde los tiempos de los movimientos “altermundialistas”, este tipo de situaciones se describen con una terminología confusa, que es propia de los grandes centros imperialistas y que se irradian por los medios pequeño burgueses. Así, el Washington Post habla de que las diferencias proceden de que Europa sigue defendiendo la globalización, mientras que Trump está en contra.

Los pro-globalización se oponen a las nuevas corrientes que siguen defendiendo viejas concepciones como los Estados, las fronteras y poco menos que una política económica autárquica, una resurreción de Keynes para hacer frente al neoliberalismo, etc.

En estas ocasiones, mejor que la verborrea seudoanalítica es recurrir a las palabras de los protagonistas, políticos pragmáticos, como Angela Merkel quien, inmediatamente después de regresar a Alemania, hizo unas declaraciones en Munich en las que ponía fin de manera solemne a los tiempos pasados, es decir, al mundo tal y como se configuró en 1945.

“La época en la que podíamos contar al cien por cien los unos con los otros, casi ha terminado”, sentenciaba. “Evidentemente debemos seguir siendo amigos de Estados Unidos y Reino Unidos, como buenos vecinos, siempre que sea posible, y también de Rusia. Pero tenemos que darnos cuenta de ello: tenemos que luchar por nosotros mismos, como europeos, por nuestro porvenir y nuestro destino”, concluyó la canciller.

Si no la interpretamos mal, de lo que Merkel habla es de hegemonía y de dirección del capitalismo como sistema económico mundial y lo que dice es extraño para los que estamos habituados a una lectura literal de lo que Lenin decía hace cien años. Da la impresión de que no hay una lucha por le hegemonía sino —más bien— un vacío porque el capitán —Estados Unidos— ha abandonado el barco, dejando huérfanos a los marineros.

Es como si los europeos —pero también los canadienses y japoneses— desearan que Estados Unidos siguiera llevando “la voz cantante” en los asuntos mundiales, mientras que Trump y los suyos no quisieran asumir ese papel. Éstos parecen volcados en sus propios asuntos internos (“América primero”) y en la reunión se han encontrado completamente aislados del resto de potencias mundiales.

Es aún más confuso deducir de lo expuesto que hay un acuerdo en tre las grandes potencias. Es todo lo contrario y Merkel no lo ha podido decir más claro: la alianza transatlántica se ha acabado. El artículo 5 del Tratado de la OTAN que garantiza la ayuda mutua en caso de agresión se ha puesto en cuestión.

En su lenguaje demágogico y cutre, como en el caso del muro con México, Trump lo ha expresado diciendo que los europeos no pagan a la OTAN lo que deberían, pero los europeos no pueden pagar por algo que se escapa de sus manos, es decir, no pueden subvencionar indirectamente a Estados Unidos y su industria militar, que es lo que Trump pretende: reforzar aún más la presencia de su país en el mercado mundial de armamento, que es uno de los pocos en el que aún son competitivos.

Por el precio que exige Trump, los europeos pueden tener sus propia industria militar. Si resumimos la hegemonía del imperialismo estadounidense desde 1945 en términos militares, o sea, en la configuración de la OTAN, hay que volver a las palabras de su primer secretario general, Hastings Ismay, según el cual su objetivo consistía en “mantener a los rusos fuera, a los americanos dentro y a los alemanes bajo control”.

Si eso es lo que ha cambiado, entonces esta nueva etapa se resume simétricamente diciendo que “los rusos dentro, los americanos fuera y los alemanes sin control”.

En términos económicos —que son los únicos que Trump es capaz de atisbar— se expresa en un tuit de los suyos: “¿Ven Ustedes todos los vehículos que los alemanes venden en Estados Unidos? Pues hay que acabar con eso”. Sería tanto como acabar con la potencia industrial de los monopolios alemanes, algo imposible para Trump y para Estados Unidos.

Esa fuerza económica es la que permite que Alemania —y por lo tanto Europa— sea capaz de escapar del control que hasta ahora ha ejercido Estados Unidos. En Francia algunos medios le pintan a Macron como un delegado comercial procedente del otro lado del Atlántico, pero se equivocan. Es un sujeto de la factoría Merkel, que ha puesto toda la carne en el asador para lograrlo. El dúo Merkel-Macron se ha impuesto tarea volver a impulsar la Unión Europea, tras el fiasco del Brexit.

La prensa alemana no habla de otra cosa, mientras critica acerbamente a Trump, como nunca se había visto con un Presidente de los Estados Unidos. Al mismo tiempo hablan de atar Europa central a la Ruta de la Seda que llega del Extremo Oriente como el nuevo maná. En la medida en que eso alcanza a los rusos, éstos ya se pueden considerar “dentro”, por lo que sólo queda que “los americanos” se vayan fuera (de Alemania), lo que se traducirá en reducciones de tropas en Ramstein o en la liquidación de la propia base militar.

lunes, 29 de mayo de 2017

Las agresiones islamófobas se han convertido en una gangrena también en España

Los ataques a los musulmanes en España están en auge. El número de incidentes islamófobos recogidos en 2016 se ha multiplicado casi por doce en dos años, pasando de 49 en 2014 hasta 573 en 2016.

La islamofobia lleva al rechazo, irrespeto y desprecio hacia el islam, y hacia las personas musulmanas. “No deja de ser racismo de tipo culturalista”, explica el portavoz de la asociación Musulmanes contra la Islamofobia, Miguel Ángel Pérez. Los incidentes pueden ser insultos, agresiones, pintadas, amenazas físicas o por redes, ataques a mezquitas, sensacionalismo en medios de comunicación e, incluso, “el propio discurso político”, según Pérez.

“La islamofobia actúa más como un sistema sutil y casi invisible que es lo más peligroso y lo que nos preocupa”, explica Míriam Hatibi, portavoz de la Fundació Ibn Battuta. “La islamofobia no se reduce a un ataque violento, no se trata solamente de que una persona me arranque el velo o que otra me insulte por la calle”, añade Oumayma Bouamar, estudiante de traducción e interpretación. “También lo es que una empresa no me contrate por llevar el velo, a pesar de tener una carrera, hablar cinco idiomas y estar muy preparada para el trabajo que ofrecen, cosa que encuentro mucho más peligrosa que un hombre que me insulta por la calle”, afirma.

Las mujeres musulmanas se ven afectadas por una doble discriminación (islamofobia de género) por su doble condición. El uso del hiyab (pañuelo en la cabeza) es uno de los que más problemas causa a las que deciden llevarlo.

El aumento de los casos coincide con un creciente uso por parte de políticos de todo signo de discursos con tintes racistas y xenófobos. También se está produciendo en los últimos años un gran número de campañas y propaganda contra los musulmanes en redes. Y los expertos han detectado un auge de grupos fascistas que agreden a musulmanes en plena calle, pegan carteles con consignas racistas y boicotean manifestaciones en apoyo a los refugiados.

El sentimiento de rechazo a los refugiados está aumentando en Europa, según el informe de la Comisión Europea contra el Racismo y la Intolerancia. En España esa xenofobia todavía no está tan arraigada, aunque colectivos sociales alertan de que este sentimiento está emergiendo.

Las redes sociales son un foco de propagación de estereotipos contra el islam y también de noticias falsas. Por ejemplo, los españoles creen que la población musulmana es del 14 por ciento, pero en realidad son un 2,1 por ciento, según la encuesta Ipsos Mori 2016.

La situación que más “marcó” a Maryam, de 19 años, sucedió en una excusión de fin de curso: “Había cerdo en el menú y le dije a las profesoras que no iba a comérmelo, pero ellas intentaron obligarme”, explica la madrileña. Ha recibido gritos como “mora de mierda” o “vete a tu país”: “Pero yo nací aquí”. También unas compañeras “cuatro o cinco años mayores” que ella intentaron hacerle bullying: “Por suerte me llevaba muy bien con la gente de mi clase y la cosa no fue a más allá de los típicos insultos como 'mora de mierda' o 'vete a tu país', aunque sí intentaron pegarme”. Después añade que alguna vez hicieron las típicas bromas de ponerse un pañuelo y “hacer el tonto”.

“Temí por mi vida. Su apariencia me llevó a pensar que era un nazi y venía a por mí”, denunció a la plataforma un joven de 21 años después de que una persona intentara atacarlo por la espalda en la parada del bus. “En cinco años es la cuarta o quinta vez que intentan agredirme”.

“Me han llamado 'moro de mierda' en clase y en la calle, sobre todo las personas más mayores”, cuenta Babana, un joven de 22 años que ha crecido en España puesto que lleva residiendo aquí desde el año 2000. “No me lo tomo a pecho ni me he planteado nunca denunciar. Creo que la gente, sobre todo los compañeros del colegio, cuando son pequeños, no se dan cuenta del daño que pueden hacer a la otra persona”, explica. “Pero la verdad es que me parecen tonterías, nunca me ha pasado nada más grave por ser musulmán”, comenta.

“Llevo más de cinco años residiendo en España, nunca he tenido problemas y estoy totalmente integrado”, afirma Ahmad, un sirio de 36 años que con la guerra se vino a España. Aquí es pastelero, pero en Siria era arquitecto: “Los primeros años trabajaba en una tienda de dulces, después los dueños la traspasaron a mi nombre y hace ya cuatro años que la llevo yo”, afirma. Ahmad está casado con una mujer sirio-española y tienen dos hijos de menos de cinco años. “Nunca he tenido ningún problema desde que estoy aquí”.

Las redes sociales no están a salvo. Y las activistas feministas y musulmanas reciben amenazas por su doble condición de mujeres y musulmanas. Uno de estos casos es el de Laure Rodríguez, que después de que publicara su libro “Falsos mitos de la mujer en el Islam”, en el que desmiente los tópicos que la sociedad tiene sobre las mujeres musulmanas, comenzó a recibir mensajes amenazantes en su Twitter. “Métete tu islamismo por el culo”, fue lo más suave que le dijeron. Incluso le enviaron amenazas de muerte junto a la imagen de una escopeta y en varios tuits se habló, incluso, de violación. Eso sin olvidar insultos como “puta”. La situación se puso tan tensa, que tuvo que denunciar a la Ertzaintza. “Tuvieron que ponerme policías para preservar mi seguridad en una conferencia”, cuenta Laure. “Fue la Ertzaintza quien me ofreció seguridad”, explica.

http://www.20minutos.es/noticia/3020515/0/denuncias-islamofobia-se-multiplican-por-doce-en-solo-dos-anos/

Hay otra alternativa: luchar, amnistía

Jon Iurrebaso Atutxa
ex preso político de ETA

En lo que respecta a los presos políticos vascos, los tópicos saltan sin descanso a través de cualquier instrumento de comunicación de los que detentan el poder. Son un noticiable por entregas sin ningún interés en cuanto al suspense que generan. Nada especial en cuanto al noticiero si no fuera por algo que nos incumbe, que es parte nuestra, que nos preocupa y nos motiva, los presos políticos vascos.

Y esos instrumentos utilizan un doble lenguaje para ir al mismo lugar. “En democracia no hay presos políticos”. “No hay presos políticos en los Estados español y francés”. “Son terroristas”. “Las víctimas exigen reparación…” Ese es una parte del mensaje que deviene en la fundamental. Es un mensaje político duro, sentenciador y que corta el habla por todo lo que de represalia sin límites conlleva.

La segunda parte. “Tienen derechos”. “Que les acerquen”. “Que se cumpla la ley” “Que se cumpla el reglamento penitenciario”, es un traje de camuflaje para la primera y parte principal del asunto. Y lo es en clave de legalidad y derechos humanos. Ahí es donde tocan la sensibilidad de la gente y esconden la primera parte del mensaje.

Y en ese juego del escondite nos hurtan las respuestas. Esto es ¿hay democracia para Euskal Herria? ¿Realmente existen o no presos por motivaciones políticas? ¿Seguro que no hay presos políticos en el Estado español en el Estado Francés? ¿Qué es eso de terroristas? Y Las víctimas exigen reparación y también es un debate interesante e importante en cualquier conflicto político, pero hoy no nos da para todo.

Y en su lugar camuflamos todas esas preguntas y necesarias respuestas con el mensaje que cierta opinión intimidada y asustada re-transmite y que sin querer entrar en cuitas habla precisamente de los derechos del que nos está ocupando, oprimiendo y explotando. Efectivamente muchos hablan de lo que exactamente pretende el enemigo que, entiendo, es de todos y todas.

Es decir, y en otro ámbito que se antoja lejano pero parecido, son de admirar los sentimientos solidarios hacia los refugiados de Oriente Medio que Occidente ha provocado para robarles el gas, el agua natural, el petróleo, los metales preciosos, el estratégico suelo geopolítico, etc. Y entendemos que estos sentimientos están inducidos pues aparecen, casualidad, después de los grandes desastres, invasiones y matanzas de Occidente hacia Asia, África y Oriente medio, por abreviar.

Y no son promovidos para pedir stop a la injerencia ante países libres, stop al saqueo de esos países, stop a los países que se anuncia van a invadir para sacarlos del mal, stop al imperialismo, etc. Primero hacemos la guerra, invadimos y luego sin culpables entre los invasores y promotores de tales matanzas, resolvemos que las consecuencias de “nuestras” acciones consentidas, son parte de todos y no de los poderes económicos reales de los Estados culpables de tales desastres.

Entonces ¿por qué en vez de hablar de los derechos humamos que al Estado español y francés le interesan no hablamos de las razones por las que existen presos políticos en general y vascos en concreto? ¿De que existe un conflicto político y por eso exactamente hay represaliados políticos?

Y decimos que, una cosa, son los derechos humanos inventados para el beneficio de quien reprime ocupa y explota y son glorificados con el mismo fin. Y, otra cosa, son los que muchos tenemos en cuenta que sí lo son, sí son derechos, pero de y para todos y todas. Y son derechos humanos y son derechos políticos. Como el derecho a la vivienda, a la educación, a todas las prestaciones médicas, al estudio, al ocio, a una cultura anti-patriarcal, a ser solidario, a ser rebelde ante la tiranía, derecho a la libertad, a no ser invadido y masacrado u obligado al desplazamiento geográfico, a la inmigración, al exilio…

Como los derechos del ser humano en su individualidad y en su colectividad. Derechos que abarcan su lengua, su etnia su posición geográfica, su desarrollo, su sexo, su creencia, su posición política, su derecho a disentir y a ser diferentes, su internacionalismo… Algo tan sencillo y obviado,  es camuflado o negado.

Todos esos derechos le corresponden a Euskal Herria, a su pueblo trabajador y a los presos políticos vascos. Y lo decimos así, sin más. Y con todo también. Y ahí, en esa vorágine calculada por unos y por otros, por el sistema que se defiende y por los que no le quieren enfrentar porque supone demasiado sufrimiento e incertidumbre para poder vivir bien, es ahí donde se produce mucha confusión.

Lo decimos claro, sentimos la amnistía, es lo que siempre hemos estimado como más acertado, solidario y acorde con nuestra lucha política y social. Es el único camino por el que la dignidad militante y el futuro de Euskal Herria no van a resultar dañados. Y ni siquiera entramos en las premisas que los Estados puedan pedir para acceder a la libertad de nuestros presos y presas políticas. Esas no están encima de la mesa política ni tampoco en la mesa de la dignidad.

Los presos vascos, son presos políticos. Son militantes políticos. Son paisanos que lo han dado todo por el futuro libre y socialista que muchos reivindicamos. Y tienen que estar en la calle para continuar con el proceso revolucionario que nos posibilite la Euskal Herria socialista que deseamos. Y todo esto no se puede reivindicar sin pasar por la amnistía.

No hay formula global para todos los presos políticos salvo la amnistía. A veces, las pocas, le saldrá bonita la elección individual a algún preso que otro, pero no hay boletos para el resto sin cumplir una normativa. Y la normativa y el grado y tiempo de su aplicación lo marcan los Estados español y francés. Y la lotería no toca a todos. Ni en sueños.

Y queremos hablar también de un tema que nos parece de primer orden y que se esconde queriendo o sin querer. Y hay que decir que habrá gente de buena voluntad reivindicando una u otra cosa en cuanto a derechos humanos del enemigo para nuestros presos políticos vascos. Ahora bien, cuando decimos que se cumpla la ley estamos diciendo al sistema que nos ocupa y nos oprime que nos aplique su ley hecha expresamente para asimilarlos, alienarnos o castigarnos si le resultamos incómodos, rebeldes de vez en cuando o resistentes para toda la vida.

Tenemos que saber que cuando decimos que se cumpla el reglamento penitenciario estamos exigiendo que los presos políticos vascos y otros estén en prisión bajo condiciones inhumanas. Encerrados en bloques de hormigón. Sin ver a nadie durante las 24 horas salvo a sus carceleros o a otro preso durante dos horas en un agujero inmundo, insonoro, desde el que se puede vislumbrar el cielo a cuadritos por los barrotes o redes metálicas que están sobre nuestras cabezas. Soledad y silencio. Amenazas y desprecio diario. Y castigos por seguir siendo persona, vasco o vasca y mantener una posición política revolucionaria.

La ley de los españoles y franceses, la ley de las burguesías vascas y españolas está hecha para castigar al revolucionario y resistente. Nada de todos esos reglamentos del Estado francés y español tiene visos de servir a ningún derecho o principio ético o democrático. Y si es conveniente que estés cerca de tu domicilio, es para que te lo ganes, para que cumplas las normas bajo las que te considerarán (o no) apto para tal o cual progresión positiva de tu situación carcelaria.

Es el chantaje que te exige cada día para que te comportes como el sistema haya considerado pertinente. Para que seas menos vasco/a cada día. Para que seas menos solidario con los compañeros que están  en peor situación que tú. Para que no seas un ejemplo de lucha para tus paisanos vascos y otros. Para que pienses exclusivamente en tu bienestar. Y esto es muy importante para las nuevas generaciones de luchadores vascos. Tanto si nuestros gudaris sucumben como si aguantan y les sacamos de sus garras. Es fundamental para seguir luchando por lo que más queremos, por nuestro pueblo trabajador vasco.

Los que se rindieron tomaron la peor de las decisiones. La de rendirse. Eso es para toda la vida y para enfocar y medir el resto de tus exigencias, reclamaciones o reivindicaciones. El que eso hace está atado de pies y manos para toda la vida en cuanto a planificar un esquema de lucha que pueda liberar social y nacionalmente a Euskal Herria. Repetimos que rendirse es una opción, pero es la peor de todas. Nos pueden ocupar pero eso no quiere decir que nos hayan vencido.

Y no queremos lo menos malo porque otra alternativa supuestamente sea inviable. Y no queremos lo posible porque nos aseguran que el resto es imposible de conseguir. Y no  queremos todo eso por una cuestión muy clara. Primero porque nosotros no vamos a limitar nuestros deseos. No vamos a permitir que en nuestras mentes se acomode una policía represiva que nos impida pensar y desear lo que queremos.

No le vamos a poner rejas a todas y todos los que vendrán detrás de nosotros. No seremos nosotros los que rompamos el proceso histórico de liberación que habrá de seguir también detrás de los que nos sigan. Así de clarito señores y señoras de la reforma y el bienestar personal, sea español, francés o vasco. Nosotros y nosotras no vamos a cargarnos la posibilidad de ser libres por decisión burocrática.

Actuaremos en base a lo que sintamos sea más saludable, equitativo, solidario, ético, justo y racional para el pueblo trabajador vasco. Y nos enfrentaremos a los que nos traen y traerán, de frente o de lado, la alienación, la filosofía de sálvese el que pueda, la insolidaridad, el servilismo camuflado, la democracia de la burguesía, el silencio ante la barbarie, la complicidad con el imperialismo, etc. La nada, en definitiva para la mayoría del mundo.

Y todos y todas sabemos que tenemos una alternativa. No es sencilla ni se puede comprar a plazos en el bazar más barato. Nuestra alternativa, la de tantos y tantas (también la de muchos y muchas que en estos momentos están agotados, desencantados, engañados, confusos…) es luchar. Sabemos que vamos a luchar siempre. Es como querer a nuestros seres más íntimos, a los que nos quieren, a los que se preocupan por nosotros. Y ampliamos esto al pueblo trabajador vasco y, a través del PTV, queremos a la clase obrera mundial y a todos los oprimidos de la tierra.

PD. Soy el cuarto vasco al que le prohíben hablar/comunicar por teléfono con Txikito, Iñaki Bilbao Goikoetxea, preso político vasco con 33 años y medio de cárcel a sus espaldas, y la razón de la suspensión es la acusación de que él y yo estamos preparando plantes en las cárceles.

Hasta ahora eran 5 cardiacos minutos hablando casi sin terminar las palabras para ganarle tiempo al tiempo. Cinco minutos que nos dejaban el día temblando. Y el verdadero motivo de esta prohibición es que Txikito ha mostrado su adhesión a la próxima manifestación del 24 de Junio en Bilbao con los lemas de inoiz ez makurturik, denon artean lortuko dugu, AMNISTIA OSOA. Esa es la razón llena de derechos humanos y políticos.

Dejad de pedir que se cumpla la ley española, francesa y sus vigentes reglamentos penitenciarios porque también a causa de ello están nuestros presos y presas políticas vascas como están. En concreto, cuando cumple 33 años y medio de aislamiento, palizas y huelgas de hambre, han vuelto a reclasificar a Txikito en el primer grado primera fase del reglamento penitenciario español. Acoso permanente para los que no pueden doblegar, odian y que temen se conviertan, junto a otros ejemplos de lucha, en modelos a seguir.

Cuando cualquiera de los pocos que tenemos el privilegio de comunicar con Txikito le preguntamos “¿Zelan? Responde con un tono de humildad que te para el corazón: Ni ondo. Nigatik lasai eta aurrera, borrokak askatuko gaitu eta!”

 

Un hermano del autor de la matanza de Manchester trató de matar al embajador de la ONU en Libia

Salman, el autor del atentado
El joven libio Hashim Abedi, que ha sido detenido en Trípoli junto a su padre, formó parte de una conspiración para asesinar al diplomático alemán de la ONU Martin Kobler, según revela el periódico “The Telegraph”.

Desde noviembre de 2015 Kobler encabeza la misión de la ONU en el país norteafricano como representante especial. El hermano de Salman Abedi está considerado como un “actor destacado” de la conspiración.

La célula terrorista que integraba estaba en una etapa final de confección de un artefacto explosivo para atacar el vehículo del embajador. El atentado fue desbaratado antes de que el grupo terrorista pudiera realizar sus planes.

Las autoridades libias han asegurado que Hashim confesó que él, al igual que su hermano Salman, eran miembros del Califato Islámico. Habían hablado por teléfono 15 minutos antes de que el mayor de ellos perpetrara su ataque suicida en Manchester.

El tercer hermano, Asmail Abedi, de 23 años, también está bajo vigilancia. Fue detenido en Reino Unido dos días después del atentado del 22 de mayo junto a otras 10 personas. La policía y los servicios especiales están investigando sus eventuales contactos con terroristas y la posible implicación en la explosión que mató a más de 20 personas.

El padre de los tres jóvenes, miembro de Al-Aqaeda y del MI6, sigue detenido en Trípoli.

http://www.telegraph.co.uk/news/2017/05/27/manchester-bombers-brother-plotting-attack-un-envoy-libya/

Hashim Abedi, el hermano detenido en Libia

Otan igual a ISIS, Al-Qaeda, UE, FMI, red Gladio y otras yerbas (malas)

Darío Herchhoren

Por si alguna duda cabía, el llamado "estado islámico" ha atacado ahora a Filipinas. Coincide con los cambios del gobierno filipino que encabeza Rodrigo Duterte, con respecto a las relaciones con USA, con China y con Rusia.

Es necesario recordar que el martirizado pueblo filipino, es uno de los mayores exportadores de sirvientes del mundo, y de mano de obra barata en Dubai, Arabia Saudí, Barhein y los Emiratos Árabes.

La historia de la nación filipina, está plagada de desgracias. Su población predominantemente de raza amarilla está diseminada en las miles de islas que componen el archipiélago filipino, y su población es eminentemente rural, dedicándose en su mayoría a la agricultura del arroz que forma parte de la dieta básica del pueblo, y a la cría de ganado vacuno de la raza cebú.

Una de sus mayores desgracias fue la conquista del archipiélago por la corona española, que esclavizó a sus habitantes, los diezmó, y les llevó enfermedades como la sífilis y la viruela. Otra actividad muy propia de los filipinos es la pesca de bajura, ya que Filipinas carece de una flota pesquera de altura.

Con la caída del imperio español en 1898, y conforme a los tratados de paz entre España y el naciente imperio USA, Cuba, Filipinas y la isla de Guam en el pacífico pasaron a ser colonias norteamericanas. Es decir que cambiaron de amo. Cuba consiguió a cambio de dejarse algunos pelos en la gatera la independencia, aunque restringida por la enmienda Platt, que le permitía a los USA intervenir en la isla cuando lo considerara oportuno, en 1903.

Filipinas en cambio siguió en la situación de coloniaje hasta que Japón atacó Filipinas derrotando provisionalmente a los USA. El pueblo filipino se defendió bravamente de los fascistas japoneses y cuando ya Japón agotado se retira, los USA introducen a Ferdinand Marcos, haciéndolo presidente de Filipinas, e inaugurando un período de terror, corrupción y neocolonización como nunca se había visto antes en Filipinas.

Marcos cae como consecuencia de las fuertes movilizaciones populares en su contra y se organizan elecciones que gana Cory Aquino, la viuda de Benigno Aquino, que inicia una serie de gobiernos de corte neoliberal que no resuelven ninguno de los problemas filipinos, tales como la propiedad de la tierra, el acceso a la vivienda, a la sanidad o a la educación.

La llegada de Rodrigo Duterte a la presidencia de Filipinas, implica un giro copernicano en la política del país e inaugura un cambio de época. Rompe con la dependencia hacia los USA, y comienza a relacionarse con China y con Rusia, aunque sin romper la alianza militar con los USA, pero alejándose ostensiblemente de ella. Inicia contactos con Rusia viajando a Moscú, y compra tanto en Rusia como en China material militar de ese origen, y parece que intenta dejar atrás a los antiguos amos. En ese contexto, y como por arte de magia el "estado islámico" inicia operaciones militares en Filipinas, atacando a dos poblaciones, donde es rápidamente reprimido por el ejército nacional.

Es curioso como ese "estado islámico" no ataca a Israel, ni a Marruecos, ni a Bahrein. Justamente ataca a aquellos que quieren seguir una política independiente del imperio. Para aquellos ciegos que no quieren ver, y que nos hablan de "oposición moderada", de "fuerzas democráticas sirias" del "Observatorio Sirio de Derechos Humanos" (con sede en Londres), les vendría bien ver la entrevista que le hizo la cadena Rusia Today a Rodrigo Duterte, donde desenmascara a todos estos defensores de los derechos humanos.

Recuerdo como el fascista Reagan se mostraba preocupado por las violaciones de los derechos humanos de los indios misquitos en Nicaragua; y de como Sarkozy estaba preocupado por los derechos humanos de los libios; y de como Trinidad Jimenez, ministra de Asuntos Exteriores española en tiempos de Zapatero mostraba su indignación acusando a Gadafi de atacar a su propio pueblo. La lista sería infinita pero la paciencia del lector no. Defendamos los derechos humanos pero no a esos defensores porque son simples hipócritas.

La historia del atentado de Manchester comenzó en la Guerra contra Libia iniciada en 2011

Abedi, autor de la matanza de Manchester
En 2011, cuando desató la agresión contra Libia, el gobierno británico tenía la opción de impedir que los exiliados libios en el Reino Unido se trasladaran a su país a combatir, en especial los relacionados con grupos islamistas o yihadistas. Apostó por hacer lo contrario. Incluso aquellos que estaban sometidos a arresto domiciliario recibieron de vuelta sus pasaportes. Algunos habían fracasado en su intento de derrocar a Gadafi en los años 90. Ahora contaban con la oportunidad que antes se les había negado.

La guerra civil libia y lo que ocurrió después allí tienen una influencia poderosa en el atentado de Manchester, lo que no quiere decir que haya una relación causa-efecto directa. El dirigente laborista, Jeremy Corbyn, pronunció un discurso este viernes en el que estableció una conexión entre el atentado y las guerras fracasadas en Oriente Medio y Asia Central desde 2001.

Las declaraciones de David Cameron cuando en diciembre de 2006 dirigía la oposición, no eran muy diferentes al mensaje de Corbyn. Cameron dijo que la amenaza terrorista era mayor después de la invasión de Irak y apoyó un documento difundido por el Partido Conservador que decía: “Tenemos que reconocer que un elemento central de la política exterior, la intervención en Irak, ha fracasado de una forma tan clara que la amenaza a este país es en realidad mayor que lo que era antes”.

El mismo día en que Corbyn pronunció su discurso, el Financial Times publicó un reportaje con el titular: “La guerra de Libia vuelve a casa en Manchester”. Daba por hecho que Salmán Abedi, el autor del atentado, había estado en esa guerra con 16 años. Puede que con esa edad su papel fuera muy secundario, no así en el caso de su padre que también estaba allí, pero fue sin duda un momento decisivo en su vida, en la suya y en la numerosa comunidad libia de Manchester.

“Manchester se convirtió en un centro de financiación de la guerra. Los imanes viajaban entre los dos países, animando a la gente a luchar, definiendo el conflicto como una yihad”, decía el artículo del Financial Times.

Gadafi fue derrocado y asesinado con la ayuda de países como Gran Bretaña. Los vencedores de la guerra fueron incapaces de construir un nuevo Estado. Hoy hay dos gobiernos en Libia, y ninguno es capaz de garantizar el orden, y los yihadistas han encontrado un terreno fértil.

El imperialismo británico dio vía libre para luchar contra Gadafi

En 2011, todo eso quedaba aún muy lejos y Londres tenía claras las prioridades. Varios exiliados libios en Reino Unido han contado que en ese momento el gobierno facilitó el viaje de todos aquellos libios que querían luchar contra Gadafi, incluidos los más peligrosos, los que eran considerados una amenaza para la seguridad.

Uno de estos últimos cuenta sin dar su nombre que quedó perplejo cuando supo que podía volver a Libia. Sus movimientos estaban restringidos por una orden del gobierno que en la práctica suponía el arresto domiciliario y la prohibición de salir del país. La justificación es que las fuerzas de seguridad sospechaban que podía unirse a un grupo insurgente y viajar a Irak para combatir. “Me dejaron ir. Sin hacer preguntas”, ha dicho.

Otras personas en su misma situación tuvieron la misma oportunidad, para ellos completamente inesperada. “No tenían sus pasaportes. Estaban buscando cómo conseguir pasaportes falsos o una forma de salir de forma clandestina”. Muy poco tiempo después, les levantaron las restricciones y les devolvieron los pasaportes.

Los más veteranos eran miembros del LIFG (siglas en inglés del Grupo Islámico Combatiente). Sus fundadores habían combatido en Afganistán contra los soviéticos. El grupo lo crearon los imperialistas creó en 1990 para llevar la yihad a Libia, donde terminaron siendo derrotados en 1996. En 2005 pasaron a ser considerados un grupo terrorista por el gobierno británico– y antes por el Consejo de Seguridad de la ONU–, tanto por sus relaciones con Al Qaeda como para cumplir el acuerdo al que se había llegado con Gadafi, que a finales de 2003 había renunciado a su programa de investigación de armas nucleares.

A partir de 2001 el MI6, colaboró en el secuestro de varios miembros libios de LIFG, por su relación con Al Qaeda, y en su entrega al gobierno libio. Uno de ellos, Abdelhakim Belhadj, emir del LIFG, fue capturado en Kuala Lumpur con información conseguida por el MI6 y enviado por la CIA a Libia, donde pasó siete años en prisión. Tras la caída de Gadafi, Belhaj dirigió el Consejo Militar de Trípoli con la ayuda económica del gobierno de Qatar. Hoy es dirigente de un partido islamista libio.

En 2011, el MI5 decidió dar vía libre a todas esas personas cuya presencia estaba controlada. Uno de ellos hizo una visita a Reino Unido y fue detenido en el aeropuerto. Dice que un agente del MI5 le preguntó. “¿Estás dispuesto a ir a la guerra?”. “Mientras me tomaba tiempo para responder, se giró y me dijo que el gobierno británico no ponía ningún inconveniente a que la gente luchara contra Gadafi”, dice. “La inmensa mayoría de los tipos de Reino Unido que iban tenían algo menos de 30 años. Había algunos de 18 ó 19. La mayoría de los que vinieron [a Libia] eran de Manchester.

Abedi tenía entonces unos 16 años. Demasiado joven para tener un papel relevante en la guerra. Sin duda, si estuvo allí, esa experiencia formó parte de su educación política. Había crecido en un hogar de exiliados para los que luchar en Libia por sus ideas islamistas era la mayor oportunidad de sus vidas. Fuentes de su familia han contado a medios británicos que el padre de Abedi formó parte del LIFG, aunque no lo consideraban un yihadista. Antes de ser detenido la semana pasada en Trípoli, trabajaba en el Ministerio de Interior en una función aún desconocida.

La colaboración británica no se limitaba a propiciar la llegada de combatientes de ideas yihadistas. Otro de los libios que se unió en su país a la lucha contra Gadafi cuenta que se ocupaba de montar vídeos de propaganda durante la guerra en los que mercenarios británicos e irlandeses, que habían sido de las fuerzas especiales, impartían adiestramiento militar a los insurgentes en Bengasi, el baluarte de la rebelión contra Gadafi. No hubo sólo mercenarios. Militares británicos y norteamericanos entrenaron también a esas fuerzas.

La ayuda directa más efectiva fue la zona de exclusión aérea impuesta por la OTAN y los ataques aéreos de norteamericanos, británicos y franceses contra los blindados del Ejército.

La mayoría de los miembros de grupos radicales procedía del exterior. La presencia significativa de gente procedente de Gran Bretaña, y en concreto de Manchester. Los discursos de los predicadores en favor de la sharia y en contra del laicismo.

Uno de esos libios –hoy vive en Canadá– recuerda que algunos se quejaron al embajador británico de la extensión del mensaje radical entre los que venían de suelo británico. No les hicieron caso. “El Reino Unido, dice, quería apoyarles porque veía a los grupos islamistas como una alternativa más viable contra Gadafi que los grupos laicos locales”.

La guerra en Libia estaba dejando una huella inquietante. “Manchester tiene la mayor comunidad de libios en Gran Bretaña y su gente sabe exactamente lo que está pasando. Hay una política de reclutamiento. Hemos estado avisando desde hace años”, dijo a The Guardian  Salah Suhbi, un diputado libio que creció en Sheffield. “La gente lleva hablando de esto desde hace tres o cuatro años, hablan de que los que reclutan son implacables. Buscan a la segunda o tercera generación de británicos libios u otros árabes británicos”.

Tras el derrocamiento de Gadafi, Cameron y Sarkozy viajaron a Libia para saborear su momento de victoria. Hicieron promesas que no cumplieron. De inmediato, supieron detectar las oportunidades de negocio para sus empresas. “Espero que las empresas británicas, e incluso los directores de ventas británicos, estén ahora haciendo las maletas para ir a Libia cuanto antes y tomar parte en la reconstrucción”, dijo el ministro británico de Defensa. El ministro italiano de Exteriores presumió de que la petrolera Eni sería “la número 1 en el futuro” de Libia. Meses antes, en abril, el principal grupo de la oposición libia se había comprometido a garantizar a Francia el 35 por ciento de la explotación del petróleo.

Sin duda, era tiempo de euforia y en algún caso hasta de orgullo imperial reprimido. Bernard-Henri Levy, siempre dispuesto a apoyar la última guerra que esté disponible, dijo que “Libia es la primera guerra que Francia ha ganado desde 1918”.

El dividendo económico de la guerra de Libia nunca se produjo. El país se hundió en un caos sin gobierno y con un numeroso grupo de milicias que sólo responden ante su jefe. Egipto, Qatar y los Emiratos financiaron a sus socios internos favoritos. Estados Unidos y Europa apoyaron sin grandes alardes a uno de los dos gobiernos, que durante mucho tiempo sólo controló el hotel de Tobruk donde tenía su sede. Ese vacío de poder fue aprovechado por el Califato Islámico que creó un baluarte en Sirte, del que fue expulsado con gran pérdida de vidas.

Lo que no desapareció fue la influencia de las ideas yihadistas en muchos de esos libios que habían hecho la guerra en su país.

http://www.eldiario.es/internacional/Libia-Reino-Unido-terrorismo_0_648485555.html

Tras negociar con los carceleros israelíes los presos políticos palestinos finalizan su huelga de hambre

Como anunciamos en Facebook, los 800 presos palestinos que llevaban a cabo una huelga de hambre desde el 17 de abril en las cárceles pusieron fin el sábado a su protesta, tras haber negociado con los carceleros israelíes una mejora de sus condiciones de reclusión.

A pesar de la manipulación israelí y de confinar a los dirigentes de la huelga en celdas de aislamiento, Israel tuvo que negociar con los ellos y aceptar las condiciones exigidas por los huelguistas.

Hasta el viernes a las ocho horas de la mañana, la administración penitenciaria israelí aseguraba que no se podía hacer ninguna concesión. Sin embargo, dos horas más tarde todo cambió e Israel tuvo que reconocer el acuerdo que es considerado como una victoria para los presos políticos palestinos.

Según los israelíes, la negociación fue acordada con el Comité Internacional de la Cruz Roja y no con los representantes palestinos encarcelados, lo que no corresponde a la realidad y que fue categóricamente desmentido por los presos palestinos.

Entre otras exigencias, el acuerdo prevé que los presos políticos palestinos puedan recibir dos visitas al mes. Esta era una de las principales reivindicaciones, ya que antes de la protesta solo podían tener una sola visita mensual y en la mayoría de las oportunidades esta visitas era negada por Israel.

Los representantes palestinos y todos los presos estarán en estado de alerta, ya que es costumbre de Israel no respetar los acuerdos firmados. De hecho, el ministro de seguridad sionista Gilad Erdan ha declarado que no respetará el acuerdo firmado.

Hoy más de 6.800 presos palestinos se encuentran encarcelados por Israel, solo debido a sus actividades de resistencia contra la ocupación militar de sus tierras y las permanentes y sistemáticas agresiones que Israel comete en contra de la población palestina bajo ocupación.

Entre los presos hay centenares de mujeres y niños.

Las condiciones de los presos es un tema particularmente sensible para los palestinos: Se estima que un millón de palestinos estuvieron en prisiones israelíes desde la ocupación militar de Cisjordania y Gaza en el año 1967.

http://www.palestinalibre.org/articulo.php?a=64610

El gobierno y el PNV chantajean a los presos políticos vascos con el acercamiento a Euskadi


Mientras Iñaki Bilbao “Txikito” acaba de iniciar una huelga de hambre a causa de las insoportables condiciones de vida que le mantienen en la cárcel, con quienes bajan los brazos el gobierno central y el autonómico tienen otras expectativas: su acercamiento a cárceles próximas a Euskadi.

Esto no es otra cosa que el cumplimiento de la ley por su parte, es decir, que quien no ha cumplido con la ley hasta ahroa ha sido el gobierno central. Sin embargo, hasta para eso juegan con el chantaje, porque lo someten a condiciones: previamente los presos tienen que aceptar la ley penitenciaria vigente. Lo resumimos en cuatro patadas:

a) el gobierno no cumple con la ley penitenciaria manteniendo a los presos lejos de sus allegados
b) no obstante, quienes deben aceptar la ley penitenciaria son los presos
c) si los presos aceptan el chantaje, entonces el gobierno hará lo que la ley le obliga
d) el PNV y el gobierno vascongadillo están en el complot de los chantajistas

El PP y el PNV confirman el chantaje y, además, mienten: lo desligan de la aprobación por el PNV de los presupuestos del gobierno del PP, que es la manera en que los burgueses hacen las cosas: lo uno por lo otro.

El chantaje establece que los presos estarán en cárceles que no superen la distancia de 250 kilómetros del País Vasco. Se ha establecido un mapa de diez prisiones que incluyen las cárceles de Zaragoza, Burgos, Soria, Teruel, León y Asturias, entre otras.

Ahora mismo hay 274 presos de la izquierda abertzale que cumplen condena en condiciones de dispersión. La mayoría están en prisiones de Andalucía, Extremadura, Madrid y alrededores de la comunidad madrileña. En Francia hay alrededor de otros 70 que también están dispersos al norte del país galo a aproximadamente 700 kilómetros de París.

Los primeros pasos se podrían ejecutar en un tiempo no superior al año. A partir de entonces la situación de los que no tragan con el chantaje va a empeorar porque la política de dispersión no acaba aquí.

A presar de ello, el autodenominado “colectivo de presos políticos vascos” dice que está “debatiendo” no se sabe qué porque —como es obvio—sobre un chantaje no hay debate posible: o lo tomas o lo dejas.

¿Quiénes son los verdaderos autores de la matanza de Manchester?


domingo, 28 de mayo de 2017

Guadañas clasistas

B.

Pensábamos ingenuamente que la muerte iguala a todos porque a todos llega, pero si ésta es violenta, y a juzgar por el tratamiento informativo (?) de la última masacre habida en Manchester, va a ser que no, que también hay clases cuando de esta señora Morticia se trata.

No es lo mismo morirse en Europa que en una patera en el Mediterráneo o en Alepo por el Daesh. Al menos, informativamente hablando. Día sí y día también poniendo el foco en Manchester, con testimonios de testigos que llevarse a la boca —más bien fauces— televisiva, flores y velas contritas, mientras que los muertos de los desarrapados ni se cuentan;es más, las víctimas europeas son contabilizadas y, al poco, tienen nombre y quien les llore. Y eso está muy bien, pero lo otro está muy mal.

Pasa una semana y los telediarios nos tranquilizan porque, dicen, "la ciudad vuelve a la normalidad"... hasta el próximo atentado que programemos los que creamos el Califato islámico, o sea, nosotros, los gobiernos europeos, que nos sirve para sacar soldados del Ejército a tomar las calles y, de paso, ensayar contra el "enemigo interior", que el exterior es Rusia, siempre ha sido Rusia, aunque jamás se haya visto un soldado ruso en Picadilly Circus.

La cosa es inventar un enemigo para que la infernal maquinaria capitalista siga dando pedales. Es la "Alerta 5", la máxima. En España, afortunadamente, sólo estamos en "Alerta 4". Menos mal que están en las calles para "protegernos", y menos mal que uno es rubio hiperbóreo de ojos azules y no con pintas de moromierda.

Seguiremos haciendo vida normal, se oye decir, pues, lo contrario, sería el triunfo de los yijadistas, esto es, madrugaremos, iremos al trabajo, el que tenga, iremos al pub, comeremos, veremos el partido, saludaremos a la parienta y a sobar para reponer la fuerza de trabajo, que esto es la "vida normal" para el Capital. Se mire como se mire, siempre se salen con la suya estos hijos de puta.

Hasta el día menos pensado.

Good evening.

La salvaje represión de las manifiestaciones populares contra la Expo92 en Sevilla

Joven herida de bala en Sevilla en 1992
La imagen maquillada de la Expo 92 en Sevilla también guarda un doble fondo de violencia que pocos conocen en la propia ciudad andaluza y el panorama nacional. Dos manifestaciones que fueron duramente reprimidas por hablar en contra del colonialismo en América 500 años antes. En unos tiempos donde ya estaba bien instaurada la democracia o al menos así lo parecía, el propio delegado de gobierno socialista, Alfonso Garrido, prohibía manifestarse en contra de una Exposición Universal que trajo sólo un lavado de cara para los más ricos de la ciudad y extranjeros que pudieron disfrutar de sus atracciones, hoy desvencijadas por el paso de los años y abandonada durante casi una década en la apartada Isla de la Cartuja.

El balance policial represivo que se registró en las dos manifestaciones del día 19 y 20 de abril de 1992 en contra del macro evento son demoledores. Tres heridos graves de bala (uno en coma) y numerosos contusionados. 84 detenidos. 42 expulsados por aplicación de Ley de Extranjería (la mayoría eran de nacionalidad europea) y detenidos sin orden judicial. Todos ellos estuvieron hacinados durante más de seis días en una comisaría de policía en el centro de la ciudad donde recibieron tratos vejatorios y palizas. Once personas fueron llevadas a los calabozos por un delito de atentado a la autoridad y la resistencia bajo prisión preventiva. La versión oficial del gobierno y la prensa hablaba de “grupos de punkis con barras de hierro en una manifestación por la ciudad”. Nadie se paró a investigar los hechos.

Agustín Toranzo era un joven de apenas veinte años que vivió en primera persona los acontecimientos. “Aún los que vivimos aquellas manifestaciones en el centro de Sevilla con más de 500 personas gritando en contra de la Expo recordamos la dureza de la policía hiriendo a los manifestantes con disparos al aire y dando palizas a todo el que caía al suelo. Nada podía salir mal y estaban dispuestos a todo. Al ver la falta de control de aquella situación los policías intentaron disparar primero al aire y al formar una estampida empezaron los disparos por la espalda”. Ulises, un joven de tan solo 19 años no quiso volver a Sevilla nunca más por la gravedad de su estado. Toranzo cuenta que Ulises estuvo en coma varias semanas con una sonda para hacer sus necesidades como secuela largos años”. La otra joven que recibió el disparo, Belén salía de misa aquel día en dirección contraria al tumulto. “El tiro se lo llevó milímetros más arriba del corazón y pudo salvar su vida. Aún se ven los disparos en plena iglesia donde se vivió la manifestación”.

Agustín no iba solo en aquella marcha, de la que acabó siendo uno de los detenidos. Mariano Agudo, fotógrafo freelance pudo inmortalizar a toda prisa algunas de las imágenes que testimoniaron aquel horror. Agudo recuerda el importante “valor testimonial e histórico de aquella marcha”, que parecía propia de otra época. Más bien de la Transición o finales del franquismo. “Quisimos coger todo el material de aquellos días y editarlo junto a los personajes que habían vivido la manifestación del día 19 de abril y luego la del día 20. Fue así como nació el documental Prohibido Volar. Disparan al aire. La cinta, creada por Intermedia Producciones, y dirigida por Mariano Agudo y Julio Sánchez ha estado largos años censurada y sin exponer al público. Agudo relata que “aún a día de hoy se considera tabú hablar de la Expo y de todo lo que allí ocurrió”.

Entre los demás testimonios que se encuentran en el inédito documental se encuentran otras historias como la Bea una joven vasca que recibió un balazo en la pierna y estuvo varios días ingresada hasta que salió del hospital. Cuando inició su recuperación, fue custodiada por la policía para ir a la comisaría. “Se metían constantemente conmigo por ser vasca y estuve vigilada por 20 policías en turnos de dos durante día y noche Me obligaron a estar esposada a la cama la primera noche y a ver la inauguración de la Expo por la televisión. Me insultaban todo el rato. No hubo medidas para frenar todos los movimientos que había en contra de la Expo y creo que el balance pudo ser mucho más grave”.

Belén es la famosa chica de la foto que recibió de improviso un disparo en el pecho. “Un chico me apretaba la herida para que no me desangrara. Me llevaban de un sitio para otro mi madre y mi abuela porque no sabían bien que pasaba. Yo me creía que era una maratón. No entendía bien todo aquel jaleo. La policía al ver el grave error que cometieron me llevaron corriendo al hospital Virgen del Rocío”. Esta actuación desproporcionada continuó con detenciones arbitrarias de cualquier elemento cercano al colectivo social “Desenmascaremos al 92” o de corte “subversivo” siendo trasladados a la nueva comisaría creada en aquel año. Al centro de detención de Blas Infante llevaron a muchos de los sospechosos recibiendo un grave trato físico con torturas e insultos.

La Sevilla de los 90 no era símbolo de progreso. Sus carencias estructurales eran más que evidentes. “Era una de las regiones más deterioradas y pobres de Europa que quisieron cambiarla en cuestión de cinco años sin buscar los problemas reales de su población”. Beatriz Moreno, una afectada de aquella represión de la Expo, cuanta que pintaron con pintura blanca todas las fachadas de las casas por orden del ayuntamiento, aunque se cayeran meses más tarde. Se levantaban muros frente a las nuevas carreteras para hacer desaparecer los asentamientos chabolistas, las grandes masas de obreros yendo a trabajar alrededor de la Exposición Universal y los accidentes laborales numerosos que no salían en los medios. Barrios como la Alameda no salían ni en las agendas de turismo por el alto número de yonkis que había.

La segunda manifestación se vivió el mismo día de la inauguración de la Expo, el 20 de abril. Toranza recuerda que fue mucho menos numerosa pero no menos dura. “Al otro lado del recién creado Puente de la Barqueta los policías reprimían a la gente de las protestas con palizas y los asistentes a la Expo aplaudían a los policías que daban golpes”.

Colectivos indígenas desembarcaron en la ciudad para participar en las protestas y donde recordaron “el fuerte expolio vivido por el imperio colonialista español y la desaparición de muchos de sus pueblos”. Antonio estaba como periodista de la cadena andaluza Canal Sur sin saber bien de dónde venían aquellos gritos. “Las pancartas de los jóvenes tardaron poco en estar de pie porque cinco furgones de la policía llegaron incluso a arrastrar a la gente por los pies y manos para quitarlos del escenario de la Expo. Les daban patadas en los riñones”. Antonio tuvo que dejar de grabar por los golpes recibidos en el estómago.

Paralelamente, una veintena de extranjeros fueron detenidos en un camping a la afueras de la ciudad. Tenían bien identificados a los activistas que estaban involucrados en las marchas. “Sin orden judicial los llevaron hasta Barcelona en furgones donde estaban hacinados en condiciones infrahumanas. Pasaron seis días detenidos”, afirma Beatriz Moreno. Ya había más de medio centenar de detenidos en las comisarías y cárceles de Sevilla. Agustín y Mariano participaron a los pocos días en la rueda de reconocimiento de los policías que dispararon en la manifestación del día 19. La versión del informe final no concretaba la autoría de ninguno de ellos. El único reconocido como autor material fue el inspector de policía Juan Soriano Vidal.

En noviembre de 1996 se llevó a cabo el juicio contra el inspector jefe de policía Soriano y la prueba pericial de la guardia civil determinó que hubo solo disparos al aire. “Los testimonios de los agentes se contradecían con una misma versión de los manifestantes y vecinos. El acusado reconoció que había disparado para disolver la multitud pero no llegó a ser acusado por el juez, apunta Agustín.

En diciembre de 1997 Soriano salió finalmente absuelto. “Los policías dispararon contra los manifestantes sin haber pruebas suficientes para incriminar a Soriano como autor de estos disparos”, aclara la sentencia. El mito de la Expo continúo sin encontrar culpables a este grave episodio.

http://www.publico.es/sociedad/sevilla-cara-oculta-violencia-policial.html

«Prohibido volar, disparan al aire», el documental censurado
https://www.youtube.com/watch?v=B5BKj5M3otw

 

Rumores de golpe de Estado, tanto en Gran Bretaña como en Francia

Corbyn, dirigente del Partido Laborista
Como ya hemos expuesto en otra entrada, el atentado de Manchester ha servido de velo para encubrir la profunda descomposición del capitalismo en Gran Bretaña, que rueda cuesta abajo cada vez a una velocidad mayor. Pero no se trata sólo de una crisis económica sino de una bancarrota política absoluta, común en toda Europa.

Para tratar de salir de ella, lo mismo que España ha fabricado el espantajo de Podemos, en Gran Bretaña tienen a Corbyn, el nuevo dirigente del Partido Laborista, que accedió al cargo con un programa demagógico de reformas que pronto ha tenido que rebajar hasta la nada ante la campaña que la reacción le ha lanzado. Exactamente igual que Syriza en Grecia o Podemos aquí; pura retórica.

En vísperas de unas elecciones, conviene hablar un poco de estas cosas para que veamos quién es realmente el que mueve los hilos, tanto allá como acá.

El programa de Corbyn criticaba a la OTAN, se oponía a los programas de nuclearización a ultranza y, naturalmente, a los recortes en las prestaciones sociales. Como consecuencia de ello, las amenazas públicas —no contaremos las privadas— que ha recibido no han regateado calificativos. Un general británico no identificado advirtió con provocar un “motín” si llegaba a ser Primer Ministro o, en castellano, un golpe de Estado.

El atentado de Manchestar ha llevado la situación a otro plano; ya nadie habla del programa de reformas, sino de seguridad, de rearme, de ampliar los poderes de la policía y los servicios secretos, de armamento nuclear (Programa Trident), de represión... un programa por y para la guerra, en definitiva.

Ante las amenzas del ejército y la paranoia posterior al atentado, la respuesta de Corbyn y sus laboristas ha sido la misma que la sociademocracia de toda la vida: plegar velas.

En Francia la situación no es mejor. Aunque nadie se ha hecho eco, un artículo del jueves en Le Nouvel Observateur marca la pauta. El gobierno saliente del Partido Socialista tenía preparado un golpe de Estado por si acaso el 7 de mayo la candidata del Frente Nacional, Marine Le Pen, ganaba las elecciones presidenciales.

El plan tenía prevista una movilización de los antidisturbios para aplastar las manifestaciones antifascistas que tendrían lugar. A cambio, el Partido Socialista impondría el Primer Ministro a Le Pen. Un dirigente socialista reconoce que el país hubiera quedado paralizado y que a su Partido no le preocupaba uno u otro Presidente de la República, ni siquiera Le Pen, sino asegurar la continuidad del Estado.

Naturalmente, a costa de lo que fuera, es decir, de la liquidación de los pocos restos de libertades y derechos, ya menguados por el estado de urgencia permanente que se ha instalado desde 2015.

El silencio absoluto sobre esta información es más que preocupante porque nadie se ha preocupado de desmentirlo. La población se tendrá que acostumbrar a este tipo de declaraciones, como se ha acostmbrado al estado de urgencia y a los atentados cada cierto tiempo.

La militarización de las masas y la imposición del servicio obligatorio en filas es la siguiente píldora a digerir por la población, que acabará por acostumbrarse a cualquier cosa, a tragar con todo. Para eso tienen a figurines como Tsipras, Corbyn, Hollande, Pablo Iglesias o Pedro Sánchez.

Fue Estados Unidos quien invadió Afganistán en 1979 y sus tropas aún no se han marchado de allá

Reagan con los talibanes en la Casa Blanca
El mejor “homenaje” que cabe tributar al recientemente fallecido Zbigniew Brzezinski es recordar su entrevista de 1998 con Le Nouvelle Observateur, una revista de la socialdemocracia francesa que en su titular reconocía que “la CIA entró en Afganistán antes que los rusos” (quiere referirse a los soviéticos).

Para ello se remitía al libro de memorias de Robert Gates, “From the Shadows” (Desde la sombras), el antiguo director de la CIA, quien conocía muy bien este asunto. Según Gates, la CIA comenzó a ayudar a los muyahidines afganos seis meses antes de la intervención soviética en Afganistán.

Brzezinski era otro que también conocía a la perfección la injerencia imperialista en Afganistán. En la entrevista lo confirmaba y no le importó admitir que la versión que entonces transmitieron a la prensa era —como siempre— falsa.

La versión oficial aseguraba que llamada “invasión” soviética de Afganistán había comenzado el 24 de diciembre de 1979, mientras la CIA inició su operativo al año siguiente, pero el entonces Presidente Carter firmó la orden de intervención el 3 de julio de 1979, cuando en Afganistán no había ni un soldado soviético.

Por lo tanto, quien invadió Afganistán fue Estados Unidos y cabe añadir que si las tropas soviéticas se marcharon, las del Pentágono siguen allá.

En una nota remitida a su Presidente, Brzezinski le advertía que los soviéticos no podían cruzarse de brazos ante el plan de la CIA y que intervendrían militarmente, como así fue. La revista francesa le preguntó si se trataba de la típica provocación para que los soviéticos enviaran tropas al país centro-asiático, lo que Brzezinski niega.

Luego el periodista lanza una pregunta, también muy típica, que era pura retórica: “Cuando los soviéticos justificaron su intervención afirmando que luchaban contra una injerencia secreta de Estados Unidos, nadie les creyó. Pero había un fondo de verdad”.

La respuesta de Brzezinski era puro cinismo, también al más puro estilo imperialista, propagando una tesis que ha calado profundamente en todos los medios: atrajimos a los soviéticos a una trampa, les devolvimos nuestro fracaso en Vietnam, la intervención condujo al hundimiento de la URSS, etc.

Otra pregunta obligada por parte del periodista se refería al ascenso del integrismo islamista como consecuencia del apoyo que la CIA prestó a los talibanes en Afganistán en asesoramiento y armas. La respuesta fue otro ejercicio de cinismo por parte de Brzezinski: sí es cierto que nosotros promovimos el yihadismo, pero fue muy mucho más importante lograr la caída de la URSS, la “liberación” de Europa central y el fin de la Guerra Fría.

El periodista no se quedó satisfecho con la respuesta y vuelve a la carga: pero, ¿acaso no es hoy el fundamentalismo una amenaza mundial? “Bobadas”, insiste Brzezinski. “No existe un islamismo mundial”. Los países musulmanes, lo mismo que los cristianos, tienen muy pocas cosas en común, concluye.

sábado, 27 de mayo de 2017

‘Dejé los servicios secretos británicos cuando el MI6 decidió financiar a Osama Bin Laden’

El espía británico David Shayler
“Dejé los servicios secretos británicos cuando el MI6 [espionaje británico] decidió financiar a los socios de Osama Bin Laden”, declaró David Shayler durante la conferencia internacional “Axis for Peace”, organizada los días 17 y 18 de noviembre de 2005 en Bruselas por la Red Voltaire.

“Traté de dar la alerta, pero fue a mí a quien metieron en la cárcel”, agregó Shayler.

Agente de los servicios de contraespionaje de Su Majestad la reina de Inglaterra (MI5), David Shayler reveló a fines de los años 1990 la financiación por el MI6 de una célula terrorista en Libia con el proyecto de asesinar a Gadafi.

El proyecto fracasó cuando otro vehículo que no era el de Gadafi explotó, causando la muerte a otras personas. Más tarde Shayler fue encarcelado en Francia, a solicitud del gobierno británico, al no poder ser extraditado legalmente, por haber violado la Ley de Secretos Oficiales.

El libro en el que Shayler cuenta su historia está prohibido en el territorio británico.

El ex agente británico hizo una muy notable intervención durante la conferencia “Axis for Peace”, explicando que la mayoría de los actos de terrorismo que se atribuyen a Al-Qaeda en realidad son organizados por los servicios secretos anglosajones, sobre todo británicos, con el objetivo de hacer avanzar los intereses de sus países.

Además explicó la importante presencia de los grupúsculos fundamentalistas musulmanes en el Reino Unido debido a que precisamente ese hecho ha permitido a los servicios secretos infiltrarlos y manipularlos. “Ese terrorismo está coordinado por el MI6 y la CIA”, subrayó Shayler.

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Nota a pie de página interesante:

El artículo anterior fue públicado en la Red Voltaire hace 12 años nada menos (1). Ahora se entiende mucho mejor, ¿verdad? Entonces nadie hizo ni caso.

Otra nota a pie de página igualmente interesante: 

Si leen la pagina que la Wikipedia tiene sobre David Shayler (2), averiguarán que fue un espía integrado en la Rama F del contraespionaje británico, que se dedica a luchar contra los movimientos populares y progresistas británicos.

De ahí pasó a integrarse en la Rama T, que se dedica a la lucha contra el movimiento de liberación nacional irlandés.

De ahí pasó a la G9, que mueve los hilos de Oriente Medio, formando parte del equipo que conspiraba en Libia. Por lo tanto, sabe de lo que habla. A través de sus tentáculos sobre el terreno, fue el MI6 quien organizó los atentados terroristas contra Gadafi al más puro estilo que luego hemos conocido también en Siria: creando una oposición “moderada” (o sea, terroristas entrenados por ellos) cuyos últimos hilos llegaban hasta Londres.

De esa “oposición” formaba parte del Grupo Islámico Combatiente de Belhadj, o sea, Al-Qaeda en Libia. A través suyo, en febrero de 1996 el MI6 organizó el intento de asesinato de Gadafi al que se refiere el artículo de la Red Voltaire, de lo que Malcolm Rifkind, ministro británico de Asuntos Exteriores tuvo pleno conocimiento, ya que tuvo que pagar 100.000 libras a los mercenarios que prepararon el complot.

Los preparativos del ataque los pueden consultar en la Wikipedia, en donde consta que el atentado terrorista falló porque no acabaron con Gadafi, pero que murieron muchos civiles inocentes, entre ellos varios niños.

También se enterarán de que los espías envían regularmente informes falsificados a los periódicos para intoxicar a la población a través suyo.

La colocación de una bomba que explotó en 1994 en la embajada de Israel en Londres también era conocida por el servicio de inteligencia, que no hizo nada por impedirlo...

Por lo repetidas, este tipo de historias ya aburre tener que contarlas. Son todas iguales; sólo cambian los personajes, aunque la conclusión es siempre la misma: todos y cada uno de los hilos de los atentados yihadistas en Europa conducen siempre a los propios gobiernos de Londres o París, que se lamentan luego de ellas como plañideras que son.

(1) http://www.voltairenet.org/article131278.html
(2) http://en.wikipedia.org/wiki/David_Shayler

Importantes movilizaciones populares para sacar a Eslovaquia de la OTAN

En Eslovaquia hay una ola creciente de movilizaciones populares para sacar al país de la OTAN. El año pasado en Bratislava se sucedieron imponentes protestas en al calle contra el bloque militar imperialista.

El 18 de mayo las manifestaciones han vuelto a saltar a las calles para expresar su oposición a los planes de instalación de materiales de la alianza sobre suelo eslovaco.

La OTAN no cuenta con las simpatías de la población. Más de 150.000 personas han firmado una petición para que se convoque un reférendum de retirada del bloque militar imperialista.

La iniciatova ha partido por la oposición anti-OTAN y anti-Unión Europea y Kotleba, el partido popular Nuestra Eslovaquia. La petición necesita ser avalada por 350.000 firmas para que se pueda tramitar.

A Eslovaquía la metieron en la OTAN en 2004, sin referéndum, cogiendo al país por las orejas. Pero todos los sondeos muestran una fuerte oposición a la integración. Por ejemplo, en 2016 según Globsec casi la mitad de la población (el 47 por ciento) defendía la neutralidad.

No menos del 59 por ciento de los eslovacos valoran negativamente el papel de Estados Unidos en Europa y en el mundo, dice el diario local Sita, que menciona el referido sondeo de opinión.

El 60 por ciento de ellos creen que Estados Unidos utiliza a la OTAN para controlar a los países pequeños y no aceptan la instalación de bases ni ningún tipo de instalaciones militares sobre su suelo el 56 por ciento de los checos, el 55 por ciento de los eslovacos y el 34 por ciento de los húngaros.

Eslovaquia podría ser uno de los primeros países en abandonar la OTAN en los años próximos.

La Primera Ministra conocía muy de cerca a la familia del autor de la matanza de Manchester

La Primera Ministro británica Theresa May
Le ha salido mal el juego a la Primera Ministra británica o, mejor dicho, su juego ha salido la luz: la relación de la familia Abedi no era sólo con el MI6 sino que ella personalmente, conocía de manera muy cercana a la familia desde que empezó a ocupar cargos de reponsabilidad en el Ministerio del Interior (1).

La revelación ha complicado las próximas elecciones, cuyo foco de interés se había traladado a los infames territorios del miedo y la seguridad, sacándolos del brexit y la bancarrota capitalista.

Desde hace cinco años May sabía que el padre del suicida, Ramadán Abedi, era un miembro de Al-Qaeda que vivía con un sueldo pagado de los presupuestos públicos y que estaba tutelado por el MI6.

En el gobierno de Cameron, entre 2010 y 2016, la actual Primera Ministra era secretaria de Estado de Interior y, a pesar de ello, entregó pasaportes y una tarjeta Visa, tanto al padre como al hijo, para que viajaran a Libia y a Siria.

Antes y ahora May formaba parte del Comité Cobra (Cabinet Office Briefing Room), un reducido círculo de gobernantes y altos funcionarios que deciden en situaciones de crisis o emergencia de la seguridad y el espionaje en el Reino Unido (2).

Dicho Comité fue informado por musulmanes de Manchester de las relaciones y el papel que desempañaban el padre y el hijo en los ambientes yihadistas de Manchester, una información que se suma a otras procedentes de amigos y compañeros de la universidad de Salman Abedi, e incluso de su propia familia, que puso en conocimiento de la policía los contactos de ambos.

Las actividades de ambos no eran un secreto para nadie. A las informaciones exahustivas que tenía la policía británica se añaden los informes de centros de inteligencia procedentes de terceros países.

El Comité Cobra lo convoca el Primer Ministro, quien suele presidirlo, aunque puede delegar en un ministro relevante o en otro alto cargo del gobierno. También suelen ser convocadas organizaciones como la Asociación de Jefes de Policía.

La primera reunión del Comité Cobra tuvo lugar en la década de los setenta para combatir a los mineros en huelga. La última se celebró el martes de esta semana, convocada expresamente por May para analizar el atentado de Manchester y, según Expansión, “participaron los principales ministros, representantes de la Policía y de los servicios secretos” (3).

(1) http://www.digitalnewsnetwork.net/2017/05/25/theresa-may-knew-of-manchester-bombers-terrorist-family/
(2) http://www.theguardian.com/politics/2002/oct/21/Whitehall.uk
(3) http://www.expansion.com/economia/politica/2017/05/23/5923d13fe5fdea3f7c8b4634.html

viernes, 26 de mayo de 2017

La prensa británica convierte a un movimiento libio rebelde en terrorista después del atentado de Manchester

En 2011, cuando Gadafi aún estaba al frente de Libia, el periódico británico The Guardian calificaba al Grupo Islámico Combatiente de Belhadj como una fuerza opositora que luchaba arduamente contra un dictador que llevaba 40 años en su cargo:


La noticia hace referencia —preciamente— a la peripecia de la detención de Belhadj en Malasia, que ya hemos referido aquí, y a las torturas que padeció, de las cuales fueron cómplices esas “democracias occidentales”, es decir, tanto Estados Unidos como Reino Unido.

En sus declaraciones a The Guardian en 2011 el “libertador” Belhadj puso de manifiesto su espíritu servil y rastrero hacia el imperialismo. Lo que dijo exactamente fue que quien le detuvo en Malasia fue la CIA, auxiliada por el MI6, pero que no fueron ellos los que le torturaron sino que le entregaron a Gadafi para que lo hiciera.

Tras el atentado de Manchester, los adjetivos calificativos de The Guardian han cambiado un poquito: aunque se trate de la misma organización, el atentado se comete en casa y eso la convierte por arte de magia en “terrorista”. Entonces se ponen de manifiesto las conexiones del Grupo Islámico Combatiente de Belhadj con Al-Qaeda. Veamos la nueva versión que ahora nos muestra el diario The Guardian:

Belhadj sólo tenía permiso de sus jefes para cometer atentados terroristas en Libia, no en Manchester.

Para quien no se haya enterado, Belhadj ya combatió en Afganistán contra los soviéticos en los años ochenta por cuenta de la CIA.

Un último apunte: si creen que la ultima versión de The Guardian es la buena, mientras que la otra era mala, se equivocan de plano. La segunda también es errónea porque Estados Unidos acaba de sacar a la rama siria de Al-Qaeda (Frente Al-Nosra) del listado de organizaciones terroristas.

Ahora Al-Qaeda es lo mismo que el Grupo Islámico Combatiente en Libia antes de 2011: rebeldes, oposición moderada.

Después de Manchester, la prensa imperialista puede dejar los titulares más o menos así: quien ha cometido el atentado de Manchester es un movimiento que en su afán “liberador” ya no le basta con Gadafi y se ha puesto en marcha en el mismo Reino Unido.

Casi ná.

La matanza de Manchester encubre la profunda crisis del imperialismo en Europa

No decimos nada nuevo, y menos tratándose de un atentado yihadista: la versión oficial de la matanza de Manchester es falsa. Nadie se va a sorprender por ello. Ahora se trata de saber por qué es falsa, en qué nos tratan de engañar de nuevo.

Una de las cosas que más ha sorprendido de las reacciones oficiales despues de atentado es que el gobierno británico se haya quejado de las fugas de información, cuyo origen ha situado en Estados Unidos. De ahí deducimos dos conclusiones. La primera es que esa invocada falta de coordinación entre los servicios de inteligencia de unos u otros países para justificar los “fallos de seguridad” no es cierta. La segunda es que, como también hemos repetido muchas veces, los servicios se secretos, que antes siempre habalaban bajito, ahora trabajan con altavoces.

No ha habido ningún “fallo de seguridad”. Al menos desde 1992 la familia del yihadista, al completo, eran miembros de Al-Qaeda y, por lo tanto, parte integrante del MI6, habiendo desempeñado numerosas operaciones terroristas en los países árabes, especialmente en Libia e Irak.

Por si eso no fuera suficiente, la BBC ha relatado que dos amigos de la facultad de Salman, cada uno por su lado, advirtieron a la policía hace cinco años que era “un apoyo del terrorismo” y de que le parecía correcto actuar como un suicida.

En su cuenta de Twitter el periodista de la NBC Richard Engel ha asegurado que un espía estadounidense ha declarado a los periodistas que también la familia de Abedi hizo la misma advertencia.

Las “fugas de información” procedentes de Estados Unidos, dice el Ministerio del Interior británico, ha propiciado que no se puedan desmentir contundentemente las teorías de la conspiración, es decir, que el gobierno no ha podido sacar adelante su montaje.

El ministro francés del mismo ramo, Gérard Collomb, también ha tenido que reconocer que sabían que el matarife tenía “vinculos” con el Califato Islámico y que había viajado recientemente a Siria, lo cual era conocido tanto por la inteligencia británica como la francesa. Lo que al ministro se le olvidó contar fue que dicho viaje lo hizo con su padre que, como dijimos ayer, es un agente doble.

Tampoco cuenta que el padre tiene una relación muy estrecha con el yihadista libio Abdelhakim Belhadj, del que ya hemos hablado aquí hace dos años y medio, un lacayo de la CIA que ordenó los atentados de Atocha en 2004.

Por lo tanto, en todas las versiones de los atentados yihadistas que se han cometido en Europa, incluidas las oficiales, es decir, las falsas, siempre hay un elemento común: los autores son siempre personas, fichadas, vigiladas y controladas por la policía, cuando no confidentes de la propia policía.

Seamos claros: es una manera de reconocer que los yihadistas son parte de la policía misma (o de la inteligencia, o los servicios secretos, o el espionaje). En el atentado de Manchester se ha visto todavía más claro.

Todas esas personas estaban siendo vigiladas, dicen, pero la vigilancia se abandonó un poco antes de los atentados. Es como decir que la policía nunca puede rebajar la vigilancia, porque los atentados se cometen justo en el momento en el que se descuidan.

Otro rasgo en común: la mayor parte de los autores de los atentados viajaron a zonas en las que los imperialistas han desatado sus guerras: Irak, Libia, Siria y Afganistán., es decir, se fueron y luego volvieron, cruzando las fronteras y aduanas como si tal cosa, porque en ningún caso ha aparecido que lo hicieran con documentación falsa, por lo que es obvio: los dejaron marchar y volver, o mejor dicho, los enviaron a la guerra y luego los rescataron de ella.

El Grupo Islámico Combatiente de Belhadj, al que pertenecía el padre de Salman, no sólo es un movimiento que opera en su país, Libia, sino que también tenía organización en Reino Unido y, más en concreto, en Manchester, donde estuvo dirigido por Abd Al-Baset Azzouz hasta que se marchó a Libia en 2014.

Al-Baset es un experto en la fabricación de explosivos y tiene a unos 200 o 300 yihadistas bajo su control. Pero las conexiones de este personaje merecerían un capítulo aparte...

Podríamos seguir con otro tipo de coincidencias, como la utilización electoral de los atentados yihadistas, que siempre se cometen en fechas cercanas a las elecciones, empezando por los de Atocha en 2004 que le dieron la vuelta por completo a los sondeos previos.

Todos los atentados yihadistas han conducido a la imposición de un estado de guerra, de hecho o de derecho, contra la población, sacando al ejército a patrullar las calles. Desde 2015 en Reino Unido está vigente la Operación Temperer, aprobada en secreto cuando May era ministra de Interior. Desde 2015 el estado de emergencia, que antes era una medida temporal, se ha convertido en permanente en Francia.

¿Por qué saca May el ejército a la calle? En otras palabras, ¿por qué se ha producido la matanza de Manchester. Por medidas inminentes del gobierno tales como obligar a los jubilados a vender su casa para pagar las pensiones. ¿O creen que eso no tiene nada que ver con lo otro?

El espectáculo que vemos en Europa, donde las urnas aparecen custodiadas por tropas del ejército, describe todo un momento agónico del capitalismo. La presencia militar en las ciudades europeas, no es casual. Los atentados yihadistas tienen estrechos vínculos con guerras desatadas por esos mismos países desde la caída de la URSS en 1990, ninguna de las cuales han sido nunca conflictos puramente “internos”, como los hechos ponen de manifiesto, ni en Afganistán, ni en Chechenia, ni en Irak, ni en Libia, ni en Siria, ni en... Venezuela, por seguir poniendo ejemplos.

El 8 de junio hay elecciones (anticipadas) en Reino Unido, así que no se preocupen; la “democracia” no peligra. Ni siquiera quedan restos de ella...