miércoles, 5 de julio de 2017

Los kurdos del PKK/PYD/YPG se han puesto al servicio del imperialismo en Siria (y 3)

Iñaki Urrestarazu

5) La idea de crear un pseudo-Kurdistán en el norte de Siria y de Irak, desgajado de la dinámica kurda del PKK de Turquía y que pudiera ser “solución” al “problema kurdo” de Erdogan en tanto que “zona de acogida” a donde poder expulsar los kurdos de Turquía, fue la idea—gancho que utilizó el ministro de Exteriores de Francia Alain Juppé para intentar involucrar a Turquía en la guerra contra Siria y Libia. Era una propuesta que implicaba el que ese pseudo-Kurdistán estuviera dirigido por el colaboracionista, proimperialista y prosionista Barzani del Kurdistán irakí, nada que ver con el PKK. Esta propuesta a Turquía fue acompañada de la promesa de hacer lo posible porque Turquía pudiera entrar en la UE. Y muy probablemente por promesas norteamericanas de convertir a la Turquía de Erdogan en elemento patrocinador y central en el acceso generalizado al poder de los Hermanos Musulmanes previsto en los Planes de Remodelación del Oriente Medio y Norte de África, lo cual convertiría a Turquía en una potencia regional importante. El cebo lanzado a Erdogan tenía que ser muy atractivo para romper la política de “cero enemigos” que estaba practicando Turquía en los años previos, para romper con las buenas relaciones comerciales con Libia y para desmantelar el proyecto de creación de mercado conjunto entre Siria, Iran, Libia, Turquía e Iran que estaba poniéndose en marcha.

El cebo lanzado por Juppé funcionó, hasta el punto de convertir a Turquía en uno de los principales patrocinadores de las guerras contra Libia y Siria. El acuerdo entre Francia y Turquía fue firmado por Juppé y su homólogo turco de exteriores Davutoglu. El plan de Juppé se integra en los Planes de Remodelación del Oriente Medio diseñados por los EEUU y los británicos y coincide con los mapas del Oriente Medio remodelado publicados por el coronel Ralph Peters en 2006 y por la periodista Robin Wright, algo más tarde, en 2013.

A partir de ahí Turquía se convirtió en un gigantesco espacio de retaguardia, de zona de paso, de entrenamiento y de apoyo logístico de por lo menos decenas de miles de mercenarios terroristas de todas clases para su intervención en Siria, incluyendo a Al Qaeda y al ISIS, para quienes el apoyo de Erdogan ha sido fundamental. Y con ello ha sido constante la preocupación de Erdogan de crear en el norte de Siria una zona fuera de control del Gobierno y el Ejército sirios, que pudiera convertirse en el territorio tampón y colchón de sus fronteras y en válvula de escape de su problema con los kurdos. Paralelamente a ello, Erdogan ha mantenido en todo momento cordiales relaciones con el Kurdistán de Barzani, que nunca ha representado un peligro para Turquía y que se ha convertido en cómplice útil y activo y en intermediario en el gigantesco negocio montado en torno al petróleo robado por el ISIS en Siria y distribuido luego por Turquía a Europa, Israel y resto del mundo.

A pesar de las tensiones que ha podido haber entre el Gobierno sirio y los kurdos, lo cierto es que Siria ha sido país de acogida para muchos miles de kurdos que huían de la represión turca incluido el propio líder del PKK Ocalan y durante muchos años, hasta que por las graves amenazas militares del tándem Turquía-Israel contra Siria si no expulsaba a Ocalan, Siria le invitó a salir dadas las amenazas vertidas contra su país. De hecho posiblemente la mayor parte de la población kurda de Siria es procedente de Turquía.

Durante las primeras fases de la guerra contra Siria, los kurdos no han sufrido el acoso ni la intervención del Ejército sirio, han podido disponer de gran autonomía de movimientos, y han organizado sus propias estructuras civiles y militares de autodefensa contra las diversas variantes terroristas islámicas de Al Qaeda y el ISIS. El PYD/YPG ha seguido durante mucho tiempo la línea del PKK de Ocalan, ha compartido su antiimperialismo y su visión solidaria de la lucha de los kurdos de los hasta que por las graves amenazas militares del tándem Turquía-Israel contra Siria si no expulsaba a Ocalan, Siria le invitó a salir dadas las amenazas vertidas contra su país. De hecho posiblemente la mayor parte de la población kurda de Siria es procedente de Turquía.

Durante las primeras fases de la guerra contra Siria, los kurdos no han sufrido el acoso ni la intervención del Ejército sirio, han podido disponer de gran autonomía de movimientos, y han organizado sus propias estructuras civiles y militares de autodefensa contra las diversas variantes terroristas islámicas de Al Qaeda y el ISIS. El PYD/YPG ha seguido durante mucho tiempo la línea del PKK de Ocalan, ha compartido su antiimperialismo y su visión solidaria de la lucha de los kurdos de los diferentes Estados, discrepado igualmente de la política prosionista del Kurdistán de Barzani, y evolucionado paralelamente a la propia evolución del PKK y de Ocalan del marxismo-leninismo a las posiciones más libertarias del tipo del Confederalismo democrático.

Sin embargo en el entorno de la batalla de Kobane mantenida por los kurdos contra el ISIS, se produce una ruptura por parte de un sector del PYD/YPG, capitaneado por el co-presidente Saleh Muslim, con la línea antiimperialista del PKK y aceptando el concepto de un Kurdistán insolidario con los kurdos de Turquía, desprendido y distanciado de la lucha de Siria contra el imperialismo invasor norteamericano y occidental, aliado ahora con el imperialismo norteamericano dejándose caer en sus brazos y creyendo como un novato en sus falaces promesas de independencia a cambio de armamento y apoyo aéreo, pero al muy alto precio de una sumisión política total y de hacer el juego de su estrategia de destrucción de Siria, Irak y el Oriente Medio y de imposición de sus intereses en la región.

Al mismo tiempo adopta una política de confraternización y entendimiento con el Kurdistán proimperialista de la camarilla de Barzani. Este cambio del PYD/YPG se produce tras unos encuentros en París a finales de 2014 de Saleh Muslim con el presidente francés Hollande y Erdogan, quienes le venden la idea de un Kurdistán independiente del que sería su presidente para lograr lo cual tiene que romper con el PKK, con Siria y sus aliados, y confiarse plenamente a los EEUU y potencias occidentales, que le van a proporcionar armas y apoyo, obviando toda la brutal estrategia de destrucción que va implícita. Los primeros resultados concretos serán el apoyo aéreo de los EEUU a los kurdos en Kobane al final de la batalla y la creación de las FDS, con otros grupos sirios antiAssad y proimperialistas, coartada para utilizarlos como carne de cañón para extenderse por el norte de Siria, en las zonas kurdas y más allá, arrebatando terreno a Siria y empujando al ISIS –supuesto enemigo pero aliado de hecho de los EEUU— a las líneas de frente abiertas con el Ejército sirio.

En el desarrollo de los enfrentamientos se han manifestado unas ciertas diferencias de criterio con respecto al tema de los kurdos entre los norteamericanos y sus aliados turcos. Para los turcos lo prioritario era el crear una zona fronteriza con componentes kurdas —pero no solo kurdas, también turkmenas— colindante con Turquía donde poder expulsar a los kurdos de Turquía y que supusieran de hecho una zona de influencia y de expansión de Turquía, siguiendo la estela del Imperio Otomano y siempre de la mano de gobiernos conservadores, islamistas y anticomunistas, del estilo del Gobierno autónomo kurdo de Irak de la línea Barzani. Así que de la misma manera que ha confiado en Barzani ha desconfiado del PYD/YPG que los sigue considerando emparentados al PKK, y se ha auto-ofrecido para colaborar en la liberación de Mosul y de Raqqa en lugar de los kurdos, considerándolas ciudades de cultura turca al igual que Alepo. Su colaboración naturalmente la entendía como la vía de poder estar presente en la administración y gestión política de estas ciudades y territorios del norte de Siria, kurdos y no kurdos.

Sin embargo los EEUU, sin descartar la participación turca en la gestión de los territorios reconquistados al ISIS, confía más en la capacidad militar de los kurdos que en la de mercenarios de la cuerda de Turquía, cree importante que la componente kurda de las fuerzas sea mayoritaria de cara a crear un protectorado básicamente kurdo en el norte de Siria e Irak, y confía en que pueda hacer deshacer con facilidad los antiguos ideales del PYD/YPG, a través del condicionamiento de sus apoyos militares, de la presencia y mantenimiento de sus bases militares y de sus propias tropas.

6) La supuesta justificación de la alianza de los kurdos del YPG con los EEUU basada en las necesidades de supervivencia de los kurdos es otra falacia. La alianza de los kurdos con los EEUU, como lo venimos diciendo, no es una alianza táctica sino estratégica, una alianza muy difícil de romper y con muy fuertes ataduras. Más que una alianza es una relación de dependencia total en base al apoyo militar, a la presencia de bases y tropas norteamericanas, que no puede conducir más que a un Protectorado y que hace el juego de la estrategia del imperialismo con respecto a Siria, Irak y el conjunto del Medio Oriente.

Los kurdos, tendrían el apoyo de Siria y de Rusia en la lucha contra el ISIS y el terrorismo islámico —que son además obra del imperialismo norteamericano, no lo olvidemos, y que sigue siendo alimentado y potenciado por ellos— y de hecho lo han tenido.

El propio autor del artículo reconoce que los rusos han propuesto recientemente una Constitución para Siria basada parcialmente en el federalismo y en el carácter multiétnico del país, que ha apoyado la participación del YPG en las rondas de negociación de Ginebra a lo que se han opuesto rotundamente los EEUU, que la primera oficina en el extranjero del PYD en el extranjero fue abierta en Moscu en febrero de 2016 y que ha sido el Estado ruso quien ha facilitado las conversaciones entre el gobierno sirio y el PYD sobre lo que supondría un acuerdo de paz entre ellos.

Rusia ha establecido una base militar en Efrin para entrenar a las fuerzas kurdas y del FDS y para defenderse de posibles ataques turcos. Y también Rusia se ofreció a apoyar a los kurdos para luchar contra el ISIS en los frentes del este, cosa a la que se negaron por boca de los EEUU, que es quien en realidad impuso su rechazo. Se les ofreció a los kurdos la participación en el centro de mando conjunto que habían establecido Siria, Irak, Rusia e Irán contra el terrorismo y el imperialismo. También ha habido colaboraciones directas entre el Ejercito sirio y el kurdo en Alepo y región de Alepo, y en la zona de Manbij, donde los sirios cortaron el acceso de los turcos a la anunciada campaña de ataque a Manbij y de acercamiento Raqqa cosa que tuvo su contrapartida por parte de los kurdos cediéndoles la gestión de amplios territorios en torno a Manbij. Las fuerzas sirias quisieron por otra parte ir en apoyo de los kurdos en la batalla de Kobane, pero no pudieron porque tenían las vías cortadas por el ISIS y no disponían del apoyo ruso del que pudieron disponer más tarde.

En el peor de los casos los kurdos hubieran podido disponer del apoyo ruso y es impensable que no se produjera una colaboración del Ejército sirio en la lucha contra el ISIS y Al Qaeda incluyendo apoyo armamentístico. La salida siempre está en la colaboración de ambos ejércitos, del sirio y del kurdo y de buscar acuerdos que respeten la soberanía de los kurdos y la imprescindible unidad contra el terrorismo y sobre todo contra el imperialismo que lo sustenta. Esperemos que los kurdos puedan rectificar su errónea y nefasta estrategia de alianza con el imperialismo, aunque desgraciadamente quizá sea un poco tarde para ello.

http://www.lahaine.org/fH2A

1 comentario:

  1. Redstar.
    En los tres artículos que publicáis no parece que el PKK esté de acuerdo con el apoyo kurdo a los planes de Estados Unidos. Si es así, ¿por qué lo incluís en el título junto con el PYD/YPG?

    In the three articles you have published the PKK doesn't seem to agree with the Kurdish support to the plans of the US. If so, why do you include it in the title together with the PYD and the YPG?

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