miércoles, 7 de febrero de 2018

La Guerra de Siria entra en su propio laberinto de contradicciones

Los kurdos escoltan a las tropas del Pentágono
A petición de los kurdos, el ejército regular sirio está apoyando discretamente los movimientos de las milicias de YPG en la frontera con Turquía.

El contingente de 10.000 milicianos kurdos que defiende Afrin frente a los ataques turcos es insuficiente y está padeciendo importantes pérdidas.

Para reforzar sus posiciones, YPG necesitaba trasladar sus fuerzas desde Kobane y otras regiones centrales de Rojava, lo cual era imposible hasta ahora ya que debían atravesar territorio controlado por el ejército turco o por el sirio.

Ahora el traslado es posible gracias a un acuerdo con el gobierno de Damasco, que ha accedido a abrir una ruta de tránsito. Además, YPG está trasladando a sus heridos a hospitales sirios para que sean atendidos. El aprovisionamiento de sus combatientes también recorre territorio bajo control del ejército regular, e incluso procede de fuentes gubernamentales.

Al mismo tiempo Estados Unidos sigue suministrando armamento pesado a las milicias kurdas. En la madrugada de ayer el canal de televisión Kurdistan 24 Türkçe y el diario turco Daily Sabah informaron de que un convoy de ayuda militar estadounidense estaba atravesando la frontera de Irak con destino a Siria, a través de la región del Kurdistán irakí.

El apoyo seguirá complicando las relaciones entre Estados Unidos y Turquía, ambos socios de la OTAN, no solamente en el cantón de Afrin sino, sobre todo en Manbij, donde se pueden producir enfrentamientos armados entre el ejército turco y las tropas especiales del Pentágono asentadas en la ciudad del norte de Siria, dice Newsweek (1).

Estados Unidos sigue engañando a Turquía con promesas. No muestra ninguna intención de dejar de rearmar a YPG y, desde luego, no va a retirar el armamento que ya está en poder de los kurdos, como ha prometido en repetidas ocasiones al gobierno de Ankara.

Por momentos la situación parece complicarse y puede acabar en una guerra de todos contra todos. En Idlib un convoy militar turco se instaló en Al-Eis, al sudeste de Alepo, escoltado por fuerzas de Al-Qaeda, mientras otro similar fue atacado con misiles, muriendo un soldato turco y heridos otros cinco.

El ataque parece proceder de posiciones sostenidas por fuerzas regulares sirias e iraníes. Desde que el ejército sirio ha desplegado nuevas defensas antiaéreas en Afrin, Turquía ha cesado los ataques aéreos e incluso los drones turcos evitan el espacio aéreo sirio. Turquía ha perdido así una parte importante de su capacidad de reconocimiento y ataque en la región. A causa de ello las tropas turcas se han quedado aisladas en Al-Eis y sin apoyo aéreo pueden ser aniquiladas en cualquier momento.

El ejército turco argumenta que Al-Eis es un punto de observación aprobado en los acuerdos de Astana. Los rusos les han dado la razón a los turcos. Pero, al mismo tiempo, quien derribó el sábado el caza ruso fueron los misiles portátiles Manpad de Al-Qaeda, de fabricación estadounidense.

Ahora los rusos investigan quién entregó el misil a Al-Qaeda, que sólo pudo proceder de los arsenales de Turquía o de Jordania, según admitió en febrero de 2014 el Wall Street Journal (2), que ya advirtió de que hay una “cantidad importante” de misiles portátiles Manpad en poder de los yihadistas.

La entrega de ese tipo de armamento sofisticado y el adiestramiento de los diferentes grupos yihadistas en su empleo, fue uno de los motivos que decidió a Rusia a intervenir en la Guerra de Siria en 2015 y el derribo del caza ruso ha sido una llamada de “advertencia” por parte de Washington a Rusia, dice el Washington Times (3). “El Rubicón de los Manpad ya se ha cruzado en Siria”, dice el periódico estadounidense, que resume así sus propias cábalas:

a) quien ha entregado los Manpad a Al-Qaeda ha sido la Casa Blanca
b) lo ha hecho recientemente
c) el objetivo es provocar una guerra con Rusia
d) también ha entregado esos mismos misiles a Ucrania para llegar al mismo objetivo en el Donbas

Es casi seguro que la respuesta es aún más simple: la batalla de Afrin trata de romper la alianza de los kurdos con Estados Unidos. El avance de Turquía en Afrin es lento porque no tiene ninguna prisa. Su objetivo no es apoderarse del cantón kurdo y sólo ha enviado milicianos y fuerzas muy limitadas a la zona.

Tras la derrota yihadista, la Guerra de Siria ha entrado en su propio laberinto, donde esos “rebeldes sin causa” aparecen una y otra vez al lado de sus padrinos, que no siempre son los mismos: Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Arabia saudí, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Turquía...

Esa “cantidad importante” de misiles portátiles Manpad en poder de Al-Qaeda y otras mesnadas ingobernables de Idlib, lo mismo sirven para derribar un caza ruso que... un avión comercial de 350 pasajeros, por poner un ejemplo. ¿No creen?, ¿se lamentarán luego?, ¿llorarán lágrimas de cocodrilo?, ¿condenarán los atentados terroristas?

¿Alguien lleva la contabilidad de los aviones civiles que han tenido “accidentes aéreos” en los últimos años?

(1) http://www.newsweek.com/us-military-will-not-leave-city-about-be-attacked-turkey-syria-794134

(2) http://www.wsj.com/articles/no-headline-available-1392425634
(3) http://www.washingtontimes.com/news/2018/feb/4/manpad-rubicon-passed-syria/

No hay comentarios:

Publicar un comentario